Abidjan: cuaresma de unos, ayuno de otros; la oferta y la demanda, única religión del mercado

Vendedores de fruta en Abidjan.

El 17/03/2026 a las 19h58

VídeoUna feliz alineación de los astros hace coincidir la cuaresma cristiana con el ayuno musulmán en este país multiconfesional. En los mercados de Abidjan no se incumplen las duras reglas del comercio. En cuanto un producto ve aumentar su popularidad entre unos u otros, el precio sube, sin que importe la convivencia. Y nada parece romper esa ley.

Con la llegada del mes de ayuno, los hábitos cambian sensiblemente en los mercados de Abidjan. En varios municipios de la capital económica, la actividad comercial adopta un ritmo particular, marcado a la vez por una reducción de la clientela y por un aumento del precio de ciertos productos básicos muy demandados para la ruptura del ayuno.

En los concurridos pasillos de los mercados, la afluencia habitual parece disminuir. «Desde el inicio del ayuno hay menos clientes. Pero quienes vienen de vez en cuando para abastecerse para la ruptura del ayuno se sorprenden por unos precios que cambian muy a menudo», confiesa Cissé Issouf, carnicero en el mercado de Treichville. Este cambio de hábitos genera así tensión tanto entre los consumidores como entre los comerciantes. Paralelamente, algunos productos registran una subida notable de precios. Los artículos más solicitados durante este periodo, como el azúcar, la leche, los dátiles, la carne o ciertas frutas, ven aumentar su coste en los puestos.

Esta inflación se explica en parte por la fuerte demanda, pero también por las dificultades de abastecimiento evocadas por algunos vendedores. «A veces los productos nos llegan más caros, así que estamos obligados a ajustar los precios. El kilogramo de carne que costaba 3.000 francos CFA ha pasado a 3.500», explica un mayorista del mercado.

Varios consumidores afirman que priorizan únicamente las compras estrictamente necesarias para gestionar mejor su presupuesto durante todo el mes de ayuno. «Antes del mes de cuaresma, el precio de los productos era soportable. Pero en cuanto empieza el ayuno, sobre todo porque coincide con la cuaresma cristiana, todo se dispara de repente, así que prestamos más atención a lo que compramos. El kilo de carne estaba a 3.000 francos CFA y ahora nos hablan de 3.500. Así que me veo obligada a comprar tripas», indica Sérémé Mariam, encontrada en el mercado.

Carne, arroz, azúcar, harina, frutas y verduras son en este momento los productos alimentarios más buscados en los mercados de la ciudad. Y cuanto más fuerte es la demanda, más suben los precios, lo que no favorece a los consumidores, que ven afectado su poder adquisitivo.

A pesar de estos ajustes, el ambiente sigue siendo particular en los mercados de Abidjan durante este periodo. Entre solidaridad, prudencia presupuestaria y adaptación de los comerciantes, el mes de ayuno sigue transformando el ritmo y la economía de los mercados de la capital económica marfileña.

Todos esperan que el final de los periodos de ayuno marque una reactivación de la actividad, así como una estabilización de los precios.

Por Emmanuel Djidja (Abidjan, Correspondencia)
El 17/03/2026 a las 19h58