«Musulmán el que no bote », «El que no salta es musulmán»: consignas coreadas por varios aficionados del Real Madrid este martes en los alrededores del Santiago Bernabéu, en la previa del partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones frente al Bayern de Múnich.
Este cántico islamófobo había sido entonado previamente por algunos seguidores españoles durante el amistoso entre la Roja y los Faraones (0-0), disputado en Barcelona, en el estadio del Espanyol, el pasado 31 de marzo.
El incidente provocó entonces una fuerte indignación en el país, también entre jugadores como Lamine Yamal, de confesión musulmana, quien denunció «una falta de respeto intolerable».
Tras estos hechos, la FIFA abrió un procedimiento disciplinario contra la Federación Española de Fútbol.
En cuanto a lo ocurrido antes del Real-Bayern, el club madrileño aún no se ha pronunciado. Pero lo cierto es que este nuevo episodio confirma una deriva cada vez más recurrente en España, deteriorando aún más la imagen de su fútbol.
