Bank Al-Maghrib mantiene su tipo de interés oficial en el 2,25%

Abdellatif Jouahri, gobernador de Bank Al-Maghrib.

El 17/03/2026 a las 13h52

Al término de su reunión de este martes 17 de marzo, el Consejo de Bank Al-Maghrib optó por el statu quo y decidió mantener sin cambios su tipo de interés oficial en el 2,25%, al tiempo que reiteró su compromiso de seguir de cerca la evolución de la coyuntura económica, tanto a nivel nacional como internacional.

Reunido este martes en Rabat, el Consejo de Bank Al-Maghrib (BAM) consideró que el nivel actual del tipo de interés sigue siendo adecuado y decidió mantenerlo en el 2,25%. La institución continuará monitorizando estrechamente la evolución del entorno económico, en particular los desarrollos en Oriente Medio y sus posibles repercusiones sobre la actividad y la inflación. Sus decisiones seguirán adoptándose reunión tras reunión, en función de los datos más recientes.

Durante esta sesión, el Consejo analizó la evolución de la coyuntura económica tanto nacional como internacional, así como las proyecciones macroeconómicas a medio plazo elaboradas por el banco central. Se detuvo especialmente en los recientes acontecimientos vinculados a la guerra en Oriente Medio, que vienen a intensificar una incertidumbre ya elevada, en un contexto marcado por el conflicto en Ucrania y la política comercial estadounidense. Este entorno pone a prueba la resiliencia mostrada por la economía mundial en los últimos años.

Las consecuencias de este conflicto, ya visibles en los mercados financieros y en los precios de las materias primas —especialmente los energéticos—, dependerán en gran medida de su duración, su alcance y su intensidad.

A nivel nacional, el impacto de esta guerra no sería neutro, especialmente a través de los canales de las cuentas exteriores y, en particular, de los precios de la energía. Según las estimaciones preliminares de Bank Al-Maghrib, el impacto sería relativamente contenido en un escenario de conflicto de corta duración, pero podría intensificarse en caso contrario.

No obstante, la fuerte dinámica de los sectores no agrícolas, impulsada por la inversión en infraestructuras económicas y sociales, debería mantenerse, mientras que la producción agrícola experimentaría un notable repunte gracias a las condiciones climáticas excepcionalmente favorables registradas en los últimos meses.

Inflación moderada, pero al alza a medio plazo

En cuanto a la inflación, esta se ha mantenido en niveles bajos, en línea con la mejora de la oferta de determinados productos alimentarios y el descenso de los precios de los carburantes. A medio plazo, sin embargo, y una vez disipados estos efectos, junto con el repunte previsto de los precios del petróleo en el escenario central, la inflación debería acelerarse gradualmente, aunque manteniéndose en niveles moderados.

Así, se situaría en el 0,8% en 2026, prácticamente estable respecto al año anterior, antes de alcanzar el 1,4% en 2027.

Por su parte, las expectativas de inflación han descendido. Según la encuesta trimestral de Bank Al-Maghrib realizada antes del estallido del conflicto en Irán, los expertos del sector financiero anticipaban en el primer trimestre de 2026 una inflación media del 1,5% a ocho trimestres vista y del 1,8% a doce trimestres.

En cuanto a la transmisión de las decisiones anteriores del Consejo, el descenso acumulado de los tipos de interés aplicados a los créditos bancarios al sector no financiero alcanzó los 61 puntos básicos entre el inicio del ciclo de flexibilización monetaria en junio de 2024 y el cuarto trimestre de 2025, frente a los 75 puntos básicos registrados en el tipo director.

Teniendo en cuenta la continuidad del dinamismo económico, las previsiones de inflación moderada y la elevada incertidumbre internacional —así como los resultados de las pruebas de resistencia realizadas por el banco central—, el Consejo consideró oportuno mantener el tipo oficial sin cambios en el 2,25%.

Crecimiento previsto del 5,6% en 2026

En el plano nacional, las condiciones climáticas muy favorables de este año deberían traducirse en un fuerte aumento de la producción agrícola. La cosecha de los tres principales cereales alcanzaría, según las estimaciones de Bank Al-Maghrib basadas en una superficie sembrada de 3,9 millones de hectáreas, los 82 millones de quintales.

En este contexto, tras un crecimiento estimado del 5% en 2025, el valor añadido agrícola registraría un repunte del 14,4% en 2026, antes de retroceder un 5,3% en 2027 bajo la hipótesis de una campaña cerealista media. Paralelamente, impulsada por la inversión en infraestructuras, la actividad no agrícola debería mantenerse sólida, con un crecimiento cercano al 4,5%.

En conjunto, la economía nacional habría crecido un 4,8% en 2025 y podría alcanzar el 5,6% en 2026, antes de desacelerarse hasta el 3,5% en 2027.

En cuanto a las cuentas exteriores, el encarecimiento previsto de las materias primas debería provocar un aumento del déficit por cuenta corriente, que pasaría del 2,3% del PIB en 2025 al 3,1% en 2026, antes de moderarse al 2,5% en 2027.

La factura energética, tras descender a 107.600 millones de dirhams en 2025, aumentaría un 15,6% en 2026, antes de reducirse un 11,1% en 2027 hasta situarse en 110.500 millones de dirhams.

Por su parte, las importaciones de bienes de equipo crecerían a un ritmo cercano al 10% anual hasta 2027, impulsadas por la inversión. En paralelo, tras una caída del 2% en 2025, las exportaciones del sector automovilístico aumentarían un 13,7% en 2026 y un 19,3% en 2027, hasta alcanzar los 209.600 millones de dirhams.

Las exportaciones de fosfatos y derivados también continuarían al alza en 2026, con un incremento del 19,4%, antes de retroceder un 8,7% en 2027 hasta los 108.800 millones de dirhams.

En el sector turístico, tras resultados excepcionales en 2025, los ingresos seguirían aumentando hasta alcanzar los 158.200 millones de dirhams en 2027, mientras que las transferencias de los marroquíes residentes en el extranjero se situarían en torno a los 129.000 millones de dirhams.

Las entradas de inversión extranjera directa se mantendrían en torno al 3,5% del PIB. En este contexto, las reservas oficiales seguirían reforzándose hasta alcanzar los 482.100 millones de dirhams en 2027, lo que equivale a 5 meses y 23 días de importaciones de bienes y servicios.

Liquidez, crédito y tipo de cambio

En cuanto a las condiciones monetarias, la necesidad de liquidez de los bancos se situó en 131.700 millones de dirhams en 2025 y debería aumentar progresivamente hasta 169.400 millones en 2027, debido principalmente al incremento del efectivo en circulación.

El crédito bancario al sector no financiero debería acelerar su crecimiento, pasando del 4,7% en 2025 al 6% en 2026, antes de moderarse al 5,1% en 2027. En lo que respecta al tipo de cambio, las evaluaciones de Bank Al-Maghrib indican que el dirham se mantiene en línea con los fundamentos económicos. El tipo de cambio efectivo registraría una depreciación nominal del 1,4% este año, seguida de una ligera apreciación del 0,3% en 2027. En términos reales, teniendo en cuenta una inflación doméstica inferior a la de los principales socios comerciales, la depreciación sería del 3,7% y del 1,1%, respectivamente.

En materia de finanzas públicas, 2025 estuvo marcado por un aumento del 15,3% de los ingresos ordinarios, impulsado por la mejora de la recaudación fiscal. Al mismo tiempo, el gasto público creció un 11,8%, reflejando especialmente el incremento de los gastos en bienes y servicios. A la luz de estas tendencias, de la Ley de Finanzas de 2026 y de la programación presupuestaria 2026-2028, el déficit presupuestario —excluyendo los ingresos por privatizaciones— debería continuar reduciéndose, pasando del 3,6% del PIB en 2025 al 3,5% en 2026 y al 3,4% en 2027.

Por la redacción
El 17/03/2026 a las 13h52