Carburantes: la CDT reclama el fin de la liberalización y medidas urgentes para proteger el poder adquisitivo

Una gasolinera. (Foto de ilustración)

El 30/03/2026 a las 20h17

La Confederación Democrática del Trabajo lanza una señal de alarma ante la subida de los precios de los carburantes y su impacto en el poder adquisitivo y la seguridad energética del país. En una carta dirigida al jefe del Gobierno, su secretario general, Khalid Alami Houir, insta a la adopción de medidas urgentes y estructurales, que van desde la regulación de los precios hasta la reactivación del refinado local.

La Confederación Democrática del Trabajo (CDT) eleva el tono frente al aumento de los precios de los carburantes y su impacto en el poder adquisitivo de los consumidores. En una carta dirigida el 25 de marzo de 2026 al jefe del Gobierno, el secretario general del sindicato, Khalid Alami Houir, traza un diagnóstico demoledor de la situación del sector de los carburantes en Marruecos y reclama una serie de medidas radicales para frenar lo que califica de «destrucción del poder adquisitivo de los marroquíes».

Esta carta, de la que disponemos de una copia, llega en un contexto marcado por una nueva escalada de los precios en surtidor y por tensiones recurrentes sobre las reservas, ilustradas por las penurias registradas a comienzos de febrero de 2026. Para la CDT, estos episodios no son accidentes coyunturales, sino los síntomas de un mal profundo.

Como explicación, la organización sindical señala directamente las decisiones de política pública adoptadas durante las tres últimas décadas. Se trata, detalla su secretario general, de la privatización de las participaciones del Estado en el sector, primero en la distribución de productos petrolíferos a partir de 1995, luego en el refinado a partir de 1997, y de la decisión de liberalizar por completo los precios de los carburantes a finales de 2015, con la supresión del sistema de compensación.

«Estos factores han afectado negativamente a la seguridad energética del país y a los precios de los productos petrolíferos, causando un perjuicio al poder adquisitivo de los ciudadanos y a la competitividad de las empresas», se lee en la carta.

La CDT considera que este modelo ha fracasado a la hora de garantizar una competencia real, dejando paso a una situación de «monopolio» y de «control del mercado nacional» por parte de unos pocos operadores, con la consiguiente sucesión de subidas de precios perjudiciales para los consumidores.

Uno de los principales reproches formulados por la oficina ejecutiva de la CDT se refiere a la gestión de las reservas estratégicas. El sindicato denuncia una fragilidad estructural que expone al país cada vez que se producen tensiones en los mercados internacionales.

La carta recuerda que, en cuanto las cotizaciones mundiales se disparan debido a conflictos geopolíticos, tensiones globales o incluso contingencias logísticas marítimas, el mercado nacional reacciona de forma violenta. A modo de ejemplo, el autor del documento cita la reciente «subida inaceptable de los precios» aplicada a comienzos de febrero de 2026 y la «escasez de existencias».

Para la organización sindical, esta situación «afecta gravemente, por una parte, al poder adquisitivo de los marroquíes por la repercusión de los precios en la vida cotidiana y, por otra, amenaza los fundamentos de la seguridad energética del país».

La CDT estima que los dispositivos puestos en marcha por el Ejecutivo, como el «apoyo excepcional a los profesionales» o el «apoyo social» dirigido a las personas con ingresos modestos, tienen un «impacto limitado» y no responden a la magnitud del desafío.

Seis medidas para salir del bloqueo

Para hacer frente a esta situación, el sindicato formula seis demandas concretas que somete al jefe del Gobierno.

La primera petición de la CDT se refiere a la «anulación» de la decisión de liberalizar los precios de los carburantes. Esta reivindicación se apoya en una argumentación jurídica que remite al artículo 2 de la ley n.º 12.104 relativa a la libertad de precios y de la competencia, así como al decreto de aplicación n.º 2.14.652.

El sindicato reclama una «vuelta a la regulación de los precios» basada en mecanismos de protección del consumidor: «el alivio de la presión fiscal» o «la adopción de mecanismos de apoyo para todos». La medida se justifica por la «ausencia de condiciones de competencia», el «aumento de los índices de monopolio» y unos márgenes de beneficio considerados excesivos.

El segundo eje planteado es la separación entre las actividades de almacenamiento y de distribución de los carburantes. El objetivo declarado es clarificar las responsabilidades en materia de gestión de las reservas nacionales, reforzar la seguridad energética y proteger al país de los «choques del mercado internacional».

En tercer lugar, la CDT pide la reanudación de la actividad de refinado de petróleo mediante la relanza de la refinería Samir de Mohammedia. En su argumentario, el sindicato enumera los beneficios esperados de esta reactivación: «aprovechar esta industria», «aumentar las reservas», «sacar partido de las elevadas oportunidades de margen en el refinado», además de los efectos positivos en materia de empleo, desarrollo local y valorización del «producto fabricado localmente».

La cuarta medida plantea una profunda refundición del marco jurídico del sector energético. La CDT propone «definir los papeles del Estado y del sector privado» con el objetivo de «reforzar la soberanía energética» y garantizar un suministro energético a un coste compatible con el poder adquisitivo de los marroquíes.

Esta reforma iría acompañada de la creación de una Agencia Nacional de Regulación y Control del Sector Energético, una instancia independiente encargada de velar por el equilibrio del mercado.

Transporte, salarios: repercusiones en cadena

La quinta demanda de la CDT consiste en una «revisión» de las leyes que regulan este sector, con un objetivo claro: «eliminar todas las formas de renta y privilegios».

Entre las medidas concretas propuestas figura la adopción de un «gasoil profesional» a precio diferenciado, destinado a «garantizar los equilibrios fundamentales de las empresas de transporte». La CDT advierte contra cualquier intento de utilizar las crisis de los carburantes para «influir negativamente en el coste del transporte y de la movilidad».

Última reivindicación, y no menor: la CDT exige un «aumento general de los salarios y de las pensiones» para hacer frente a la «persistencia del encarecimiento de la vida y al aumento de la tasa de inflación».

Por la redacción
El 30/03/2026 a las 20h17