El Consejo de la Competencia impidió la aplicación de una subida del 5% en las tarifas del seguro de responsabilidad civil del automóvil que debía entrar en vigor este miércoles 1 de abril. «Inicialmente prevista, esta revisión debía inscribirse en un plan quinquenal, extendido hasta 2030, con el fin de acompañar las evoluciones legislativas y económicas del sector», indica el diario L’Economiste en su edición del miércoles 1 de abril.
Tras esta decisión, las compañías de seguros suspendieron la primera subida e informaron de inmediato a sus redes comerciales. Ayer, martes 31 de marzo, los operadores convocaron de urgencia a sus agentes y corredores para trasladarles esta información. También se enviaron mensajes electrónicos en los que se notificaba el aplazamiento hasta una fecha posterior y se precisaba que se comunicaría un nuevo calendario en cuanto quedara fijado.
«Nos llamaron de urgencia para informar a nuestros clientes de que, finalmente, las tarifas permanecen sin cambios. Todas las compañías han optado por suspender este ciclo de subidas en un contexto social tenso, marcado por la explosión de los precios de los carburantes y las incertidumbres ligadas a la guerra del Golfo», explica un agente general de una compañía internacional de seguros citado por L’Economiste.
Esta subida tarifaria se había decidido en relación con la entrada en vigor, el 29 de enero de 2026, de la Ley n.º 70-24, destinada a mejorar la indemnización de las víctimas de accidentes de circulación. El objetivo anunciado por las aseguradoras era repercutir sobre los usuarios el sobrecoste previsto para compensar el impacto financiero de esta nueva normativa.
Según varias fuentes del sector, el incremento del 5% había sido acordado de forma coordinada por el conjunto de las compañías que operan en el mercado. Un mensaje transmitido por una de las principales aseguradoras confirmaba que todos los competidores habían convenido una subida de las tarifas de la garantía de responsabilidad civil del automóvil «con el fin de preservar el equilibrio técnico de esta rama». «La sincronización de las tarifas y su escalonamiento idéntico durante cinco años llamaron la atención del Consejo de la Competencia, que estimó que esta práctica podía constituir una entente sobre los precios», precisa L’Economiste.
Algunas compañías ya habían adaptado sus sistemas informáticos para integrar esta subida, y ciertos asegurados habían suscrito contratos con efecto a partir del 1 de abril con las nuevas tarifas. Estos clientes deberán ponerse en contacto con su agente o corredor para conocer las modalidades de reembolso de la diferencia. «En principio, las aseguradoras deben contactar con estos clientes para devolverles la diferencia, pero corresponde a los asegurados tomar la iniciativa de manifestarse. Los intermediarios no podrán efectuar el reembolso hasta haber recibido una instrucción escrita de la compañía a la que representan», precisa un agente general.
Paralelamente, las compañías se preparan para desplegar un nuevo formato de certificado de seguro a partir del 1 de mayo. Este documento incorporará un código QR, además del holograma ya existente, para facilitar su lectura electrónica por parte de las fuerzas del orden. A término, el código QR sustituirá por completo la antigua presentación. Las aseguradoras que ya dispongan de este formato podrán entregarlo de inmediato a sus clientes, mientras que las demás adaptarán su distribución de forma progresiva, en función de sus existencias.
Esta decisión del Consejo de la Competencia se produce en un contexto económico y social sensible, ilustrando las tensiones entre regulación, prácticas comerciales y condiciones de vida de los usuarios. Las aseguradoras deberán ahora reevaluar su estrategia tarifaria respetando al mismo tiempo las exigencias legales y la vigilancia de las autoridades de control.
