El consejo de administración de Risma, reunido el 25 de marzo de 2026 bajo la presidencia de Amine Echcherki, aprobó las cuentas consolidadas a 31 de diciembre de 2025, que reflejan un notable avance de la actividad y de los resultados. El comunicado subraya que «Risma logra una actuación histórica, marcada por una aceleración significativa de su crecimiento y de su rentabilidad», en un entorno caracterizado por cerca de 20 millones de llegadas en 2025.
Según la empresa, esta dinámica se apoya tanto en la actividad operativa como en la integración de CMG, entidad adquirida en octubre de 2025 e integrada, entre otros activos, por el hotel Radisson Blu de Marrakech y el centro comercial Carré Eden.
El grupo reporta una facturación consolidada de 1.600 millones de dirhams, un 29% más, mientras que el crecimiento se sitúa en el 12% a perímetro comparable. El comunicado precisa que esta evolución se explica, en particular, por el aumento de las habitaciones vendidas (+8%), así como por una subida del precio medio por habitación (+5%).
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La mejora de la actividad se refleja igualmente en la tasa de ocupación, que alcanzó el 64% en 2025, frente al 59% de 2024, un nivel superior a la media nacional, situada en el 58%. Risma indica que esta tasa «se acerca a los niveles récord históricos» del grupo.
El avance de la actividad se traduce también en una mejora de los indicadores de rentabilidad. El excedente bruto de explotación (EBE) alcanzó los 631 millones de dirhams, un 37% más, mientras que el resultado neto atribuible al grupo se situó en 270 millones de dirhams, lo que supone un incremento del 48%.
El comunicado añade que, excluyendo los elementos no recurrentes, el resultado neto atribuible al grupo asciende a 254 millones de dirhams, un 39% más, calificado como un «nivel récord para el grupo».
Esta actuación se produce pese al aumento de los costes, en particular «las amortizaciones, al alza en 73 millones de dirhams», vinculadas a los programas de renovación y a la evolución del perímetro, así como de los gastos financieros, en aumento como consecuencia de las inversiones realizadas.
El ejercicio 2025 se caracteriza por un elevado nivel de inversión, con un Capex que alcanzó los 936 millones de dirhams, de los que 524 millones se destinaron a la adquisición de CMG. Los gastos de renovación se situaron en 237 millones de dirhams, frente a los 109 millones registrados un año antes.
La deuda neta ascendió a 1.900 millones de dirhams al cierre de 2025, en aumento respecto a los cerca de 1.800 millones de un año antes, una evolución directamente vinculada a las inversiones de desarrollo. No obstante, el grupo señala que «el flujo de caja operativo cubre las inversiones de mantenimiento, de renovación y el dividendo».
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Una ampliación de capital de 500 millones de dirhams, realizada a comienzos de 2026, permite reducir la deuda hasta situarla en torno a 1.500 millones de dirhams, es decir, unas 2,5 veces el EBE y con un apalancamiento financiero del 39%.
El consejo propone elevar el dividendo de 7 a 9 dirhams por acción, lo que representa un incremento del 28% y refleja el refuerzo de la capacidad distributiva del grupo.
Las perspectivas para 2026 se inscriben en la continuidad de la trayectoria actual, señala el comunicado, que añade además que el grupo «debería registrar un ligero crecimiento, tanto en términos de facturación como de resultado corriente antes del impuesto sobre sociedades». También se precisa que el ejercicio estará marcado por la aplicación del impuesto al tipo íntegro, tras el agotamiento de las pérdidas fiscales compensables, lo que influirá en la lectura del resultado neto.
Risma subraya igualmente que «la situación actual en Oriente Próximo no afecta por el momento a la actividad del grupo», al tiempo que indica que sus previsiones serán objeto de actualizaciones periódicas.
