La campaña marroquí de aguacate ha echado el cierre con un balance agridulce. Tras varios años de crecimiento sostenido, el sector ha sufrido un frenazo notable en la temporada 2025-2026, marcada por condiciones meteorológicas adversas, tensiones en los precios y dificultades logísticas que han afectado tanto a la producción como a la comercialización.
Según explica Abdellah El Yamlahi, presidente de la Asociación Marroquí del Aguacate, en declaraciones a Fresh Plaza, Marruecos ha exportado un total de 58.000 toneladas durante esta campaña. La cifra supone una caída significativa respecto a la temporada anterior, cuando el país superó por primera vez el umbral de las 100.000 toneladas, consolidando su posicionamiento como proveedor emergente en el mercado europeo.
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El retroceso se explica, en gran medida, por una sucesión de episodios climáticos extremos. Olas de calor registradas antes del inicio de la campaña provocaron pérdidas masivas en los cultivos, reduciendo prácticamente a la mitad el volumen inicialmente previsto. A ello se sumaron, en la recta final, inundaciones y fuertes vientos en las regiones del Loukkos y el Gharb, dos de las principales zonas productoras del norte del país.
«Ha sido una campaña excepcional y muy dura», resume El Yamlahi, quien subraya que la escasez de producto elevó los precios durante toda la temporada, dificultando la comercialización en los mercados internacionales. En paralelo, Europa atravesó periodos prolongados de sobreoferta procedente de otros orígenes, lo que intensificó la competencia y generó fricciones entre productores y exportadores marroquíes.
A este contexto se añadieron problemas logísticos recurrentes. Cierres puntuales de puertos por condiciones meteorológicas adversas, falta de transporte y retrasos en las entregas afectaron a la calidad del producto, especialmente en el tramo final de la campaña.
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El resultado ha sido una temporada complicada para los operadores del sector. «Como exportadores, no nos ha ido bien. Hemos hecho todo lo posible para cumplir con nuestros compromisos, pero ahora solo queda esperar que se trate de una campaña excepcional», reconoce el presidente de la asociación.
Pese a este revés coyuntural, el sector aguacatero marroquí confía en recuperar su dinámica de crecimiento en los próximos años, apoyado en la expansión de las superficies cultivadas y en la proximidad al mercado europeo, uno de sus principales destinos.
