El avión, que cubría la ruta entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel y transportaba a 174 personas (166 israelíes y ocho miembros de la tripulación, según los medios), tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia el miércoles en Arabia Saudí.
Las investigaciones, llevadas a cabo por las autoridades emiratíes, determinaron que el copiloto «había comenzado a ejecutar un acto terrorista», afirmó el fiscal general de los Emiratos Árabes Unidos, Hamad Saif Al Shamsi, citado por la agencia oficial WAM.
Precisó que el sospechoso «agredió al comandante de la aeronave en la cabina utilizando el hacha de emergencia» e intentó «tomar el control del avión».
La investigación continúa «para determinar todas las circunstancias del incidente y sus motivaciones», indicó.
No reveló la nacionalidad del copiloto, que permanece detenido en los Emiratos Árabes Unidos, aunque una fuente saudí indicó a AFP que era omaní.
Según varios medios internacionales, el copiloto, identificado como Hammam Hammami, tenía prohibido pilotar aviones por motivos de seguridad por las autoridades omaníes, que consideraban que había sido influido por grupos islamistas radicales durante una estancia en Siria.
Según estas mismas informaciones, se incorporó a flydubai después de abandonar su puesto en Oman Air y de presentar sin éxito su candidatura a Emirates.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que había «sufrido un adoctrinamiento islamista radical» y que «tenía la intención de estrellar el avión con sus pasajeros».
«Mi última oportunidad»
El piloto del avión, el indio Smit Machchhar, aclamado por todos como un «héroe», relató cómo, pese a estar herido, intentó en un último esfuerzo desbloquear la puerta de la cabina para impedir el ataque.
«Intentaba salvar mi vida, pero sabía que no podía dejar morir a todas esas personas», explicó desde su cama de hospital durante una conversación con el primer ministro indio Narendra Modi, cuyos servicios difundieron las imágenes.
«Sabía que era mi última oportunidad y que la puerta estaba justo ahí», relató el piloto, que cuenta con 17 años de experiencia, 11 de ellos como comandante. «Seguía recibiendo golpes, pero simplemente abrí la puerta y todos entraron».
Los pasajeros y miembros de la tripulación lograron posteriormente reducir al atacante y recuperar el control del avión, que pudo aterrizar de emergencia.
El presidente israelí Isaac Herzog anunció su intención de conceder una de las más altas distinciones civiles del país a cinco pasajeros israelíes que destacaron por su «responsabilidad colectiva» para evitar que el avión se estrellara.
Este sábado, el primer vuelo israelí procedente de los Emiratos Árabes Unidos desde el ataque llegó a Tel Aviv, según la página web del aeropuerto Ben Gurion.
El vuelo fue operado por la compañía israelí de bajo coste Arkia y aterrizó alrededor de la 01:10 hora local.
Tras el ataque, flydubai suspendió la ruta y, el viernes, la compañía israelí El Al canceló los vuelos especiales previstos para repatriar a los israelíes que permanecían bloqueados en Dubái.
