Industria de defensa: cómo y por qué Marruecos cambia de escala

Durante la colocación de la primera piedra de un nuevo hangar de mantenimiento de última generación en la plataforma aérea de Benslimane, el 15 de octubre de 2025

El 10/02/2026 a las 16h13, actualizado el 03/02/2026 a las 11h13

En apenas dos décadas, Marruecos ha logrado situarse en el mapa mundial de la aviación civil y ha iniciado ahora una transformación aún más estratégica: el desarrollo de una industria nacional de defensa. Entre nuevas plantas industriales, alianzas internacionales y programas de armamento, el Reino aspira a convertirse en un actor central en el ámbito regional.

«En apenas veinte años, el Reino de Marruecos se ha consolidado en la cartografía mundial de la aviación civil y comienza hoy una evolución de mayor calado, la de la industria de defensa», señala el último número de L’Espace marocain, la revista científica de las Fuerzas Reales Aéreas (FRA). Nuevas fábricas, asociaciones con socios internacionales y ambiciosos programas de equipamiento forman parte de una estrategia destinada a cambiar de escala y reforzar la autonomía estratégica del país.

Aviones y helicópteros de combate, drones, aviones de transporte, así como sistemas de vigilancia y de inteligencia: las Fuerzas Reales Aéreas se están dotando de flotas modernas y diversificadas, recuerda la publicación. Sin embargo, el objetivo va más allá de la simple adquisición de material militar.

«La ambición es clara: desarrollar una auténtica industria de defensa local. Ese es el verdadero reto de la Ley n.º 10-20», subraya la revista. Adoptada en 2020, esta ley marca un punto de inflexión en la estrategia de defensa de Marruecos. El texto regula la fabricación, importación y exportación de materiales y equipos de defensa, de seguridad, armas y municiones.

El propósito es sentar las bases de una verdadera industria nacional de defensa, capaz de producir localmente equipos y armamento en colaboración con actores privados, tanto nacionales como internacionales. Una apuesta que busca no solo reforzar las capacidades militares del país, sino también generar valor añadido industrial, transferencia tecnológica y posicionar a Marruecos como un polo emergente en el sector de la defensa en la región.

La ley prevé asimismo la creación de zonas industriales especializadas, la implantación de medidas de incentivo para las empresas del sector y la puesta en marcha de una comisión nacional encargada de supervisar y regular este ámbito altamente estratégico. También ha abierto el camino a la llegada de nuevos actores. Entre ellos se encuentra Maintenance Aero Maroc (MAM), una empresa conjunta surgida de una asociación entre Marruecos y grupos industriales belgas y estadounidenses, en particular Lockheed Martin, dedicada al mantenimiento, la reparación y la modernización de aeronaves militares.

La MRO, un vector estratégico de soberanía para las Fuerzas Reales Aéreas

El 15 de octubre de 2025, en Benslimane, se colocó la primera piedra del futuro hangar dedicado al mantenimiento pesado de aviones militares. «Este proyecto se inscribe en una estrategia nacional destinada a reforzar la soberanía industrial y a reducir la dependencia de infraestructuras extranjeras para el mantenimiento de aeronaves militares. Apoyándose en competencias locales y en una sólida asociación internacional, Marruecos se posiciona a partir de ahora como un actor regional de referencia en el sector de la MRO», se señala.

La alianza entre Sabena Engineering (Orizio Group), MEDZ (Grupo CDG) y Lockheed Martin ilustra así «una cooperación tripartita equilibrada que combina el saber hacer marroquí, la experiencia europea y la tecnología estadounidense». El futuro hangar contribuirá, de este modo, al fortalecimiento de las capacidades del tejido industrial nacional, a la creación de empleo cualificado y a la transferencia de tecnología.

Paralelamente, otras iniciativas refuerzan esta dinámica. Atlas Defense, filial del grupo turco Baykar, se compromete «a producir y mantener drones militares, así como sistemas tecnológicos y equipos de defensa. Se posiciona como un actor clave encargado del diseño, la fabricación, el ensamblaje y el mantenimiento de estos aparatos, así como de la producción de sus piezas de repuesto». Pero sus ambiciones no se detienen ahí, ya que la empresa pretende igualmente desarrollar equipos electrónicos, mecánicos y de software destinados a la defensa, así como sistemas integrados dedicados a la vigilancia, el reconocimiento y las comunicaciones estratégicas.

Los grandes grupos internacionales también consolidan su presencia en Marruecos. Thales, ya activo en el sector de la defensa, inauguró en Casablanca un centro de fabricación aditiva metálica destinado a la producción de piezas para la aeronáutica y los sistemas militares. Por su parte, Lockheed Martin refuerza sus asociaciones industriales, especialmente en el ámbito del mantenimiento aeronáutico y la ciberseguridad, en estrecha cooperación con las Fuerzas Reales Aéreas. A este entramado internacional se suma Metlonics Morocco, filial del grupo indio Metlonics, especializada en el ensamblaje, la producción y el desarrollo de sistemas y equipos industriales, civiles y militares. La empresa participa en particular en la fabricación de componentes críticos del vehículo blindado WhAP 8x8, desarrollado en asociación con la DRDO y Tata Advanced Systems.

El otro pilar de esta estrategia es la formación. La Universidad Mohammed VI Politécnica (UM6P) se ha «convertido en un socio privilegiado para la formación y la investigación aplicada en tecnologías de vanguardia».

Según la revista de las Fuerzas Reales Aéreas, «estas iniciativas confirman la voluntad del Reino de atraer a los líderes mundiales para construir una industria de defensa soberana e integrada. Si bien aún no son de gran envergadura, dibujan los contornos de una auténtica base industrial y tecnológica de defensa (BITD) marroquí».

Por Hajar Kharroubi
El 10/02/2026 a las 16h13, actualizado el 03/02/2026 a las 11h13