Situada en Casablanca, la Escuela Real Naval acoge cada año nuevas promociones de alumnos oficiales destinados a servir en la flota nacional. El establecimiento depende de las Fuerzas Armadas Reales y constituye uno de los principales centros de formación dedicados a las profesiones del ámbito marítimo.
«Desde su creación en 1967, la Escuela Real Naval (ERN) se ha fijado como misión formar generaciones de oficiales competentes, combinando una sólida cualificación profesional con una rigurosa preparación militar», señala el número 429 de la Revista de las Fuerzas Armadas Reales (FAR).
Las misiones de la Escuela Real Naval están definidas por el decreto relativo a su reorganización. «Este texto establece que la ERN constituye una unidad de pleno derecho dentro de las Fuerzas Armadas Reales y que sus principales funciones son la formación inicial y continua de los oficiales de la Marina Real, la organización de ciclos complementarios de formación y perfeccionamiento destinados al personal oficial, así como la realización de trabajos de investigación en el ámbito de las ciencias de la ingeniería y disciplinas afines», se precisa.
Una formación en tres pilares
La formación se articula en tres grandes componentes. En primer lugar, la formación militar, que forja el carácter de los alumnos y se basa en la disciplina, el espíritu de equipo, el respeto a la jerarquía y la preparación física.
En segundo lugar, la formación profesional naval, centrada en el aprendizaje de la navegación, las maniobras, la táctica naval, el cálculo náutico y la seguridad marítima.
Por último, la formación universitaria, que permite a los estudiantes adquirir sólidos conocimientos científicos y técnicos indispensables para comprender y dominar las herramientas modernas de la marina.
En la práctica, los alumnos oficiales se entrenan en simuladores de navegación diseñados para reproducir las condiciones reales de mando de un buque en alta mar. Estos equipos permiten recrear distintas situaciones marítimas, con parámetros meteorológicos cambiantes y configuraciones de navegación complejas. El objetivo es preparar a los futuros oficiales para analizar situaciones y tomar decisiones en un entorno marítimo exigente.

La formación incluye también ejercicios dedicados a las tácticas navales. Con ayuda de simuladores, los alumnos se enfrentan a escenarios de combate naval inspirados en situaciones operativas reales. Deben interpretar la información disponible, coordinar las acciones de la tripulación y adaptar sus decisiones a la evolución de la situación en el mar.
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Posteriormente, la formación continúa en el mar, a bordo de las fragatas de la Marina Real. Los alumnos oficiales participan en maniobras y en diversos ejercicios para poner en práctica los conocimientos adquiridos durante su formación.
Cinco años de formación tras el bachillerato
Accesible tras el bachillerato, la formación se extiende durante cinco años en el ciclo de ingeniería. Los dos primeros años corresponden a una preparación científica y militar, mientras que los tres años siguientes están dedicados a la especialización. El centro también ofrece un ciclo de licenciatura de cuatro años.
Una vez finalizada su formación, los oficiales se incorporan a las unidades de la Marina Real, donde participan en la vigilancia de las costas marroquíes y de la zona económica exclusiva, en la protección de los espacios marítimos estratégicos y en las operaciones de lucha contra amenazas y tráficos ilícitos en el mar.
