La campaña agrícola en Huelva se está convirtiendo en algo más que una experiencia laboral para cientos de mujeres marroquíes. Un total de 225 temporeras participan en el proyecto internacional WAFIRA II, una iniciativa que busca transformar la migración circular en una oportunidad de desarrollo económico en origen, según informa EFE.
El programa, que se desarrolla en paralelo a la recolección de frutos rojos, propone un enfoque integral. No se limita al trabajo estacional, sino que acompaña a las participantes en la elaboración de planes de negocio que podrán poner en marcha una vez regresen a Marruecos, con apoyo técnico y financiero.
En las aulas habilitadas por cooperativas agrícolas, las ideas empiezan a tomar forma. Tiendas de ropa, venta de bisutería, proyectos ganaderos o pequeñas panaderías son algunas de las iniciativas planteadas por las participantes, todas con un objetivo común, lograr autonomía económica en sus comunidades de origen.
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El proceso no está exento de dificultades. «Pensaba que era más fácil», reconoce una de las participantes durante una sesión de trabajo. «Ahora me doy cuenta de que hay que analizar cada detalle». Este cambio de enfoque, explican los formadores, es uno de los principales logros del programa, que convierte una idea en un proyecto estructurado.
Formación, acompañamiento y autonomía
WAFIRA II combina formación práctica, mediación intercultural y acompañamiento personalizado. Las participantes trabajan desde el autoconocimiento hasta la adquisición de herramientas técnicas como el cálculo de costes o el análisis de mercado, adaptadas a su realidad en Marruecos.
El programa incorpora además una dimensión clave de igualdad de género, en contextos donde el acceso al crédito o a la propiedad sigue siendo más limitado para las mujeres. «Sé que puedo hacerlo, pero necesito prepararme», resume otra participante, reflejando el impacto del proyecto en términos de confianza y autonomía.
Impulsado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España y financiado por la Unión Europea, el programa cuenta con la colaboración de organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Centro Internacional para el Desarrollo de Políticas Migratorias (ICMPD).
En Marruecos, participan el Ministerio de Inclusión Económica, Pequeña Empresa, Empleo y Competencias y la agencia ANAPEC, en coordinación con las cooperativas agrícolas andaluzas.
