El investigador marroquí Mimoun Azzouz, profesor de neurociencias translacionales en la Universidad de Sheffield, ha sido galardonado con el prestigioso «Outstanding Achievement Award» de la British Society for Gene and Cell Therapy, en reconocimiento a sus contribuciones destacadas en el campo de la terapia génica.
Al frente del centro de innovación en terapia génica (GTIMC) de la universidad británica, Azzouz se ha consolidado como una figura de referencia en el desarrollo de tratamientos innovadores para enfermedades neurológicas. Su trabajo se centra en trasladar los avances científicos del laboratorio a ensayos clínicos aplicables en humanos.
Desde 2006, el investigador ha logrado movilizar más de 34 millones de libras esterlinas para financiar sus proyectos y ha dirigido estudios pioneros en este ámbito. Su equipo fue el primero en demostrar la eficacia de una terapia génica dirigida al gen SMN en modelos de atrofia muscular espinal, un avance que abrió la puerta a ensayos clínicos y a la posterior aprobación de tratamientos.
Leer también : El rostro de una mujer marroquí de 6.400 años reconstruido por científicos
Azzouz subrayó que este reconocimiento supone «una gran satisfacción» tanto a nivel personal como para su equipo en Sheffield, destacando que se trata del resultado de años de trabajo colectivo en un campo altamente especializado.
El científico marroquí lidera actualmente una red de 34 instituciones y empresas en Europa dedicada a impulsar la investigación en terapias avanzadas, y dirige un consorcio dotado con 25,5 millones de euros. Además, es fundador de la empresa BlackfinBio y cofundador de Crucible Therapeutics, reforzando su perfil como investigador y emprendedor.
Más allá de la investigación, Azzouz destaca por su implicación en la formación de nuevas generaciones de científicos. A lo largo de su carrera ha supervisado a 81 investigadores, entre ellos 20 doctorandos, defendiendo la perseverancia como motor clave para avanzar en este campo.
Con casi tres décadas de trayectoria, iniciada en Suiza en 1997, el investigador mantiene una visión optimista sobre el desarrollo científico en Marruecos. «El país tiene un enorme potencial en investigación», afirmó, subrayando la emergencia de nuevos centros y universidades activas en este ámbito, como la de Benguerir.
