Aziz Mekouar, exembajador de Marruecos en Estados Unidos y China, falleció a los 75 años. Nacido el 13 de noviembre de 1959 en Fez, inició su formación en el liceo francés Charles Lepierre de Lisboa antes de obtener su título en HEC París en 1974.
Su carrera diplomática lo llevó sucesivamente a Portugal, Angola, Italia, Malta y Albania, al tiempo que ejercía como representante permanente de Marruecos ante la FAO. Entre noviembre de 2001 y noviembre de 2005, presidió el Consejo de esta organización de Naciones Unidas.
En junio de 2002 fue nombrado embajador de Marruecos en Estados Unidos, cargo que ocupó hasta septiembre de 2011. Durante ese periodo, supervisó la negociación y la firma del acuerdo de libre comercio entre Marruecos y Estados Unidos, y gestionó el compacto suscrito con el Millennium Challenge Account estadounidense. Entre 2018 y 2023, representó al Reino ante la República Popular China. Tras esta misión, se incorporó como asesor de grandes grupos marroquíes y multinacionales.
En X, Youssef Amrani, embajador de Marruecos en Estados Unidos, le rindió homenaje destacando «una carrera excepcional de casi 50 años al servicio de su país». Recordó haber coincidido con Aziz Mekouar por primera vez en Roma, a principios de los años 80, cuando este era consejero en la embajada de Marruecos.
«Su afabilidad, su cortesía, su discreción y su humildad lo convertían en un diplomático excepcional», escribió, subrayando su contribución al fortalecimiento de las relaciones entre Marruecos y Estados Unidos desde Washington. «Deja una huella imborrable en el corazón de quienes tuvieron el honor de conocerlo, especialmente en Washington, donde contribuyó en gran medida al fortalecimiento de las relaciones marroquí-estadounidenses», añadió Youssef Amrani.
También evocó su último encuentro, el año pasado en Casablanca, junto a Aziz Mekouar: «Nuestra última conversación nos llevó de nuevo a Washington, una ciudad que llevaba en el corazón, por el profundo sentimiento de realización, dignidad y plenitud que acabó representando en su vida y en su trayectoria de servicio».
«Lo echaremos profundamente de menos, pero sobre todo permanecerá para siempre en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Expreso mis más sinceras condolencias a su hijo Camil, a su familia y a sus amigos, así como a la comunidad diplomática marroquí. Que descanse en paz», concluyó.
