Marruecos ha puesto sobre la mesa una nueva apuesta por la digitalización sanitaria: el desarrollo de una aplicación móvil basada en inteligencia artificial capaz de detectar de forma temprana signos de autismo en niños.
El proyecto, impulsado en colaboración con la empresa australiana BlinkLab, busca facilitar un primer screening (detección precoz) accesible a gran escala, en un siglo donde el diagnóstico precoz sigue siendo uno de los principales desafíos. La herramienta, conocida como Dx1, permitiría identificar indicadores de riesgo desde los 18 meses mediante el análisis de su comportamiento infantil.
La iniciativa se enmarca en una estrategia amplia del país para integrar soluciones tecnológicas en el sistema sanitario, especialmente en áreas donde la falta de especialistas retrasa la detección y el acompañamiento de los casos sanitarios. En este sentido, el uso de una aplicación móvil podría reducir tiempos de espera y acercar el acceso a familias.
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Sin embargo, el desarrollo también plantea interrogantes. Este tipo de herramientas no sustituye un diagnóstico clínico, sino que actúa como sistema de alerta temprana. A ello se suma el debate sobre la gestión de los datos recogidos —especialmente tratándose de menores— y la necesidad de garantizar su protección.
La propuesta refleja una tendencia global: el creciente uso de la inteligencia artificial en la detección precoz de trastornos del desarrollo. En países donde los recursos son limitados, este tipo de soluciones puede marcar la diferencia si se integran de forma rigurosa en el sistema sanitario.
Ahora bien, si Marruecos apuesta por la digitalización en su sistema sanitario, la cuestión ahora no es solo tecnológica, sino también estructural: cómo convertir esa detección temprana en atención efectiva y acompañamiento real para las familias.
