Desde la sede de Naciones Unidas en Nueva York, Nawal El Moutawakel volvió a situar el deporte en el centro del debate global. La vicepresidenta del Comité Olímpico Internacional defendió su capacidad «extraordinaria» para romper barreras y transformar vidas, con un énfasis particular en el impacto sobre las mujeres.
En el marco del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, la exatleta marroquí puso en valor el deporte como un motor real de igualdad de género y de transformación social. Su intervención no fue solo institucional, sino también profundamente personal.
Primera mujer musulmana, árabe, africana y marroquí en conquistar el oro olímpico en los 400 metros vallas en Los Ángeles 1984, El Moutawakel recordó el momento que cambió su vida y, con ella, la de muchas otras. «Cincuenta y cuatro segundos: ese es el tiempo que necesité para transformar mi sueño en realidad, cambiando así mi vida y la de tantas jóvenes en mi país», afirmó ante los asistentes.
El evento, organizado bajo el lema «El deporte: crear puentes, romper barreras», reunió a representantes internacionales para reflexionar sobre el papel del deporte en las políticas de desarrollo. En ese contexto, la dirigente marroquí insistió en que los Juegos Olímpicos han sido una plataforma clave para amplificar la voz de las mujeres. «Numerosas mujeres han podido expresarse, incluyéndome a mí misma. Y eso es lo que sigo promoviendo cuarenta años después en mi vida cotidiana», añadió.
Más allá de su experiencia personal, El Moutawakel destacó los avances estructurales dentro del propio movimiento olímpico. Recordó la creación en 1995 del Grupo de Trabajo «Mujeres y Deporte», hoy convertido en una comisión plena dedicada a la igualdad, la diversidad y la inclusión.
Los resultados, subrayó, son visibles. Actualmente, el 44 % de los miembros del COI son mujeres y todas sus comisiones respetan la paridad. Un cambio histórico que se consolida con la reciente elección de Kirsty Coventry como presidenta, la primera mujer en liderar la institución en más de un siglo.
La evolución también se refleja en la participación olímpica. «Hemos pasado de poco más del 20 % de mujeres en Los Ángeles 1984 a una representación del 50 % en París 2024», señaló, reivindicando el trabajo colectivo de generaciones de mujeres comprometidas con el cambio.
Cuatro décadas después de su histórica victoria, El Moutawakel sigue encarnando el vínculo entre deporte y transformación social, en un momento en el que la igualdad ya no es solo un objetivo, sino una exigencia global.
