«Tifli Moukhtafi», tres años después: cómo el acuerdo entre la DGSN y Meta ha cambiado la búsqueda de niños desaparecidos en Marruecos

Tifli Moukhtafi fue lanzado el 10 de marzo de 2023. (MAP)

El 10/04/2026 a las 09h04

Una foto, una descripción, un clic… y la alerta de desaparición se difunde en Facebook e Instagram. Lanzada el 10 de marzo de 2023, la plataforma «Tifli Moukhtafi» ha convertido las redes sociales en una herramienta clave para localizar a menores desaparecidos en Marruecos. Para Le360, el comisario principal Mostafa Haddaoui, jefe de la División de Policía Urbana en la Dirección de Seguridad Pública, desvela su funcionamiento interno.

Hizo falta una visión, un acuerdo internacional y una arquitectura procedimental rigurosa para dar vida a Tifli Moukhtafi. Operativa desde el 10 de marzo de 2023, esta herramienta convierte a Marruecos en el primer país de la región en vincular la búsqueda de menores desaparecidos con la capacidad de difusión de Meta.

El comisario principal, jefe de la División de Policía Urbana en la Dirección de Seguridad Pública, Mostafa Haddaoui, no oculta su orgullo al hablar de este proyecto. «Se trata de un verdadero salto cualitativo en el ámbito de la seguridad», afirma. Un salto hecho posible gracias a la alianza entre la capacidad institucional de la Seguridad nacional y el alcance social de Meta.

Una génesis inscrita en la doctrina de prevención en materia de seguridad

La plataforma no surge de la nada. Se inscribe en un cambio doctrinal que la DGSN ha llevado a cabo en los últimos años, pasando de una lógica reactiva —intervenir después de los hechos— a una lógica preventiva basada en el análisis de datos, la modelización y la implicación ciudadana. «Disponemos de un conjunto de datos y de información que son objeto de análisis que combinan componentes científicos», explica el responsable. Algoritmos, conocimiento de los modos operativos en plataformas digitales, investigaciones cruzadas entre distintos expedientes… herramientas que forman parte del trabajo diario de los servicios.

Es en este contexto, y en línea con las orientaciones reales en materia de modernización de la seguridad, donde el director general de la Seguridad Nacional, Abdellatif Hammouchi, inició las negociaciones con Meta. El acuerdo se firmó el 9 de marzo de 2023 y, al día siguiente, la plataforma ya estaba operativa.

Para su desarrollo, los equipos marroquíes partieron de una referencia internacional: el sistema canadiense Amber Alert. Pero la inspiración se quedó ahí. «Nos inspiramos en la experiencia canadiense, una referencia a escala mundial, pero con especificidades adaptadas a la sociedad y a la legislación marroquíes», precisa Mostafa Haddaoui.

Un sistema de alerta reservado exclusivamente a los tutores legales

Primer filtro del dispositivo: el acceso a la plataforma está estrictamente limitado al padre, la madre, el tutor legal o la persona legalmente encargada de la custodia del menor. Ningún tercero puede activar el procedimiento. «Los diseñadores establecieron un conjunto de garantías para que la responsabilidad recaiga en quien realiza la denuncia, que debe cumplir una condición específica», subraya Haddaoui.

El tutor debe acudir a la comisaría más cercana al lugar de la desaparición, no necesariamente a la del domicilio del menor. Este matiz es clave. Un niño puede desaparecer durante unas vacaciones, en un campamento o en una salida escolar lejos del hogar. El procedimiento sigue el lugar de la desaparición, no la dirección familiar.

En el lugar, se levanta un atestado que incluye una fotografía reciente y nítida del menor, la descripción precisa de su vestimenta, el lugar y las circunstancias de la desaparición, así como cualquier rasgo distintivo que facilite su identificación. A ello se añade un requisito imprescindible: la autorización expresa y por escrito del tutor legal para publicar el aviso en redes sociales. «Algunas familias no desean hacer pública la desaparición. Por eso, este consentimiento debe figurar claramente en el acta oficial», insiste.

Desde el momento en que se recibe la denuncia, el oficial de guardia activa de inmediato un dispositivo operativo a varios niveles. Se emite una alerta por radio a todas las patrullas a pie y motorizadas de la ciudad, se notifican los accesos urbanos, se activan controles de carretera y se alerta a los centros hospitalarios.

Paralelamente, se analizan las grabaciones de las cámaras de vigilancia cercanas al lugar de la desaparición. La policía judicial interviene desde las primeras horas, cruzando los datos del caso con otras investigaciones en curso dentro de la base de datos de la DGSN. «Se trata de un conjunto de medidas aplicadas de manera inmediata», resume Haddaoui.

Una célula central valida cada caso antes de su difusión en Meta

Entre la comisaría y la publicación en Meta existe un eslabón clave: una célula central de tratamiento de expedientes. Esta coordina con la dirección de sistemas de información y comunicación y con la policía judicial, verifica la identidad del denunciante, controla la integridad del expediente y valida la publicación. El objetivo es claro: reducir al máximo el tiempo entre la denuncia y la difusión de la alerta.

Una vez validado, el aviso se publica en Meta. Las comparticiones de los usuarios permiten con frecuencia que la alerta traspase las fronteras de Marruecos, ampliando la búsqueda de forma orgánica. No obstante, esta difusión digital no sustituye al procedimiento clásico de aviso de búsqueda a nivel nacional. Ambos circuitos funcionan en paralelo.

Tres años después de su lanzamiento, la plataforma presenta resultados que la DGSN considera significativos. No obstante, Haddaoui introduce un matiz: los tutores no están obligados legalmente a notificar a la policía cuando el menor aparece. Por ello, parte de los casos resueltos solo se documentan gracias al seguimiento activo de los equipos policiales.

Los perfiles de desaparición gestionados distan mucho de los escenarios más dramáticos. En la mayoría de los casos, se trata de menores extraviados en espacios públicos, adolescentes que huyen por conflictos familiares o presión escolar —especialmente en periodos de exámenes— o menores en situación de vulnerabilidad personal. «La dimensión criminal está prácticamente ausente en la mayoría de los casos que tratamos», subraya.

Rumores y fake news: ya hay procesos judiciales en marcha

La difusión de informaciones falsas sobre desapariciones de menores en el entorno digital es un fenómeno que la DGSN combate activamente. Los servicios detectan picos recurrentes, especialmente durante el mes de Ramadán, cuando la opinión pública es más sensible a noticias alarmistas, y también durante los periodos de exámenes escolares.

Avisos no oficiales, supuestos secuestros o informaciones manipuladas circulan ampliamente en redes sociales, generando pánico entre familias ya vulnerables y dificultando las investigaciones. «Se siembra el terror en las familias», lamenta Haddaoui. Y en algunos casos, las investigaciones han detectado la existencia de manos ocultas detrás de estas publicaciones.

Ante estas derivas, la DGSN no se limita a desmentir, sino que inicia acciones judiciales. «No se puede atentar contra el honor de la institución de seguridad ni contra el de estas familias», afirma con firmeza.

«La Seguridad nacional solo comunica sobre estos asuntos a través de comunicados oficiales, respetando estrictamente el secreto de la investigación, la vida privada de las familias y la protección de los datos personales», concluye.

Por Hajar Kharroubi
El 10/04/2026 a las 09h04