Tras siete años consecutivos marcados por un persistente déficit de precipitaciones, el invierno meteorológico 2025-2026 (diciembre-enero-febrero) ha sido una temporada excepcional en Marruecos. En una publicación, la Dirección General de Meteorología (DGM) señala que este invierno se distinguió por una sucesión de episodios perturbados que trajeron precipitaciones abundantes, nevadas destacadas y fuertes variaciones de temperatura en todo el país.
Según la DGM, esta situación se explica en parte por una configuración atmosférica particular. El debilitamiento del vórtice polar favoreció el descenso de aire frío hacia las latitudes marroquíes. Paralelamente, la corriente en chorro (Jet Stream) se situó sobre Marruecos, mientras que el anticiclón de las Azores se desplazó hacia el sur.
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Estas condiciones permitieron la llegada de masas de aire muy húmedas, en ocasiones en forma de “ríos atmosféricos”, explica la DGM, que estuvieron en el origen de varios episodios de lluvias intensas durante el invierno.
El tercer invierno más lluvioso desde 1981
Según los datos de la DGM, la precipitación media nacional alcanzó 136 mm durante el invierno, casi el doble de la media estacional estimada en 71 mm. Esta cifra sitúa al invierno 2025-2026 en el tercer lugar entre los más lluviosos desde 1981, solo por detrás de los de 2010 (200 mm) y 1996 (178 mm).
La temporada también destacó por el número de días de lluvia. De media se registraron 36 días lluviosos, frente a los 17 habituales. Varias estaciones meteorológicas incluso batieron récords: 49 días de lluvia en Ifrane, 43 en Kenitra, 41 en El Jadida, 38 en Casablanca y 37 en Khouribga.
En algunas zonas del país, las precipitaciones registradas durante el invierno equivalen prácticamente a un año completo de lluvia. Es el caso de Tánger, donde se registraron 1.296 mm, superando ampliamente el anterior récord de 889 mm establecido en 1996. También se registraron récords en Nouaceur con 448 mm (frente a 386 mm en 1997) y en Sidi Slimane con 435 mm (frente a 418 mm en 1997).
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No obstante, la DGM subraya que los suelos, muy secos tras los años de sequía anteriores, favorecieron un rápido escurrimiento del agua, provocando inundaciones localizadas en algunas zonas.
Importantes nevadas y fuertes contrastes térmicos
La temporada invernal también se caracterizó por la extensión del manto de nieve. La superficie nevada alcanzó 55.495 km² el 18 de diciembre de 2025, el nivel más alto registrado desde 2019.
Un segundo pico se registró el 25 de enero, con 50.127 km², mientras que más de 20.000 km² permanecieron cubiertos de nieve durante gran parte del invierno.
A pesar de que la temperatura media estacional se mantuvo cercana a la normal (+0,15 °C), el invierno estuvo marcado por importantes fluctuaciones térmicas. Varias fases fueron relativamente frías, con temperaturas por debajo de las medias estacionales, antes de un episodio particularmente cálido el 22 de febrero, con una anomalía de +5,28 °C.
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En algunas ciudades también se registraron temperaturas excepcionalmente elevadas, con 35,1 °C en Smara, 33,1 °C en Taroudant, 31,2 °C en Nouaceur y 30,4 °C en Marrakech.
Para la Dirección General de Meteorología, este invierno ilustra la fuerte variabilidad climática que experimenta Marruecos y subraya la importancia de un seguimiento meteorológico continuo para anticipar mejor los fenómenos extremos.
