Con motivo de la apertura de la sesión de otoño del Parlamento, Su Majestad el Rey Mohammed VI dirigió un discurso relativamente breve a los representantes de la nación, de unos doce minutos de duración y compuesto por 1.109 palabras. A pesar de su concisión, la relación con España ocupó un lugar especialmente significativo, le dedicó 244 palabras, lo que representa cerca del 22 % del discurso en su conjunto, es decir, más de una palabra de cada cinco. Esta proporción da cuenta de la importancia que el monarca concedió a las relaciones con España en su intervención e invita a examinar detenidamente las elecciones léxicas del soberano, su estrategia retórica y los mensajes políticos y diplomáticos que quiso transmitir a Madrid.