La final de la CAN 2025 entre Marruecos y Senegal, disputada el 18 de enero en el complejo Moulay Abdellah de Rabat, ha dado un nuevo giro en uno de los episodios más polémicos del fútbol africano reciente. Al reinterpretar los hechos y aplicar estrictamente su reglamento, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha emitido una decisión de gran alcance: Senegal es declarado perdedor por incomparecencia y la victoria se otorga a Marruecos por 3-0. Más que un simple fallo, se trata de un mensaje claro para todo el continente.