El año 2025 quedará marcado como un punto de inflexión para la arqueología marroquí. Desde Casablanca hasta el norte del Reino, pasando por Rabat, el sur y la región Oriental, los equipos científicos multiplicaron sus intervenciones sobre el terreno, revelando vestigios que abarcan cientos de miles de años de historia humana. La prehistoria ocupó un lugar central en este programa científico.
«Se han llevado a cabo excavaciones en los yacimientos de Casablanca, pero también en la región de Rabat, concretamente en la Cueva de los Contrabandistas (Grotte des Contrebandiers) y en Dar es-Soltan 2», explica el profesor Abdeljalil Bouzouggar, arqueólogo y director del INSAP.
Las investigaciones también se extendieron al noroeste de Marruecos, en la región de Oued Laou, así como a la Cueva de las Palomas (Grotte des Pigeons) en Taforalt y a la Cueva de Bizmoune, en la región de Essaouira. Asimismo, se llevaron a cabo labores de prospección en el sur y en el este (Oriental) del país, permitiendo la identificación de nuevos yacimientos hasta ahora escasamente documentados.
En cuanto al periodo antiguo, también denominado preislámico, varios yacimientos de referencia fueron objeto de nuevas campañas de excavación en 2025. El sitio de Lixus, en el norte, contó con dos campañas sucesivas, mientras que los yacimientos de Rirha (cerca de Sidi Slimane) y Volubilis también arrojaron nuevos descubrimientos arqueológicos. Estas investigaciones han permitido enriquecer considerablemente el conocimiento sobre el urbanismo y los modos de vida de las sociedades antiguas en Marruecos.
Por su parte, las excavaciones medievales también han ofrecido resultados de gran calado. En Tinmel, las investigaciones profundas se centraron en los vestigios de la ciudad y no en su mezquita. «Las excavaciones realizadas en Tinmel han permitido, por primera vez, descubrimientos arqueológicos de gran relevancia sobre este emplazamiento», subraya Bouzouggar. En el norte de Marruecos, excavaciones inéditas han revelado niveles que datan del periodo almorávide. «Es la primera vez que se evidencia una presencia almorávide tan clara en esta región», añade el experto.
Entre las operaciones más destacadas de 2025 figuran las excavaciones realizadas en la necrópolis de Chellah, en Rabat, fuera de la muralla meriní del siglo XIV. Este yacimiento mauritano-romano ha aportado nuevos datos esenciales sobre la ocupación antigua de la región. Por otro lado, en Sijilmassa, enclave fundamental de la Edad Media, los arqueólogos han sacado a la luz un barrio de época alauí notablemente estructurado. «Es un descubrimiento inédito para este sitio y de una gran importancia científica», insiste el profesor Bouzouggar.
Prospección y excavación: cómo funciona la arqueología hoy
Actualmente, la investigación arqueológica se basa en dos tipos de intervenciones complementarias: la prospección y la excavación. «Las prospecciones permiten localizar nuevos yacimientos y elaborar una carta arqueológica nacional», explica Bouzouggar. El experto recuerda que el Ministerio de Juventud, Cultura y Comunicación anunció, en 2024, la publicación del primer mapa arqueológico de Marruecos, fruto de casi cuarenta años de investigación.
Las excavaciones, por su parte, siguen una metodología de gran rigor. Se basan en un decapado del suelo realizado mediante capas sucesivas de apenas unos centímetros, cada una de las cuales corresponde a una fase cronológica distinta. «Cada capa es como la página de un libro que solo se puede leer una vez», subraya el profesor. Drones, láseres, levantamientos en 3D, fotografía y dibujo técnico permiten hoy documentar con precisión cada estrato arqueológico.
La arqueología contemporánea se apoya ahora en un trabajo de equipo multidisciplinar. Los grupos de investigación integran actualmente a especialistas en geología, traceología, carpología (estudio de macrorrestos vegetales), paleoclimatología y análisis de ADN. Estas disciplinas permiten identificar las plantas consumidas, los entornos antiguos, los comportamientos humanos y las dinámicas de población.
Los fósiles de Casablanca
Apenas terminado 2025, el anuncio el 7 de enero de 2026 del hallazgo de fósiles humanos en Casablanca ha impactado a la comunidad arqueológica internacional. Los restos sacados a la luz —mandíbulas, dientes aislados y fragmentos óseos— han sido datados en 773.000 años mediante un método basado en el paleomagnetismo terrestre. «Son los fósiles humanos más antiguos y mejor datados jamás descubiertos en Marruecos», declara Bouzouggar.
Estos fósiles cubren un vacío fundamental en la historia de la evolución humana. Sugieren la existencia, en el norte de África, de ancestros muy probables de los neandertales y confirman el papel central del continente africano, y de Marruecos en particular, en el surgimiento del Homo sapiens.
El experto concluye destacando que «la mayoría de estas excavaciones son dirigidas hoy por equipos marroquíes, jóvenes y altamente cualificados», lo que subraya un avance trascendental para la investigación nacional y el futuro de la arqueología en Marruecos.















