Malika Éditions, premiada en París con el galardón al libro africano más bello por su obra sobre Cotonou

Le 4ème opus de la collection "Nid d'artistes", publiée chez Malika Editions, a reçu le Prix du plus beau livre africain, à  l'occasion du Salon du livre africain de Paris.

La cuarta entrega de la colección «Nid d’artistes», publicada por Malika Éditions, ha sido galardonada con el Premio al libro africano más bello con motivo del Salón del Libro Africano de París.

El 08/04/2026 a las 17h25

Con ocasión del Salón del Libro Africano de París, celebrado los días 21 y 22 de marzo de 2026, Malika Éditions fue distinguida por la Maison de l’Afrique con el prestigioso Premio al libro africano más bello por la cuarta entrega de su colección «Nid d’artistes», dedicada a Cotonou y al sur de Benín.

Se trata de una consagración de gran alcance, a escala internacional, para Malika Éditions, fundada por Malika Slaoui. Con una línea editorial inédita en el continente africano, esta editorial marroquí ha visto cómo la cuarta entrega de su colección «Nid d’artistes» (en español, «Nido de artistas») era distinguida con el Premio al libro africano más bello. La colección se realiza con el apoyo de Bank Of Africa desde su lanzamiento en 2019.

Dedicada a la ciudad de Cotonou, en el sur de Benín, esta obra propone, al igual que los demás títulos de la colección, ofrecer una memoria viva de África contada por quienes la crean, superando así la mera crónica artística para afirmarse como un acto de resistencia cultural.

La collection "Nid d'artistes", chez Malika Editions.

Tras Casablanca, Dakar y Abidjan, le llega ahora el turno a la ciudad de Cotonou, en el sur de Benín, de revelarse a través de la mirada y la pluma de cerca de un centenar de actores culturales, entre ellos artistas plásticos, fotógrafos, diseñadores, slammers, escritores y músicos. Ya sean talentos emergentes o figuras reconocidas a nivel internacional, tejen juntos, a lo largo de las páginas de esta obra, el relato íntimo y memorial de su ciudad, plasmando sus visiones singulares en una historia común y una memoria compartida, convirtiendo cada página en un valioso archivo del presente.

No se trata únicamente de mostrar el arte, sino de documentar la historia en construcción, dando voz y palabra a artistas, escritores y pensadores locales. La colección responde así a una verdadera necesidad de archivo y constituye una memoria sensible, emocional y visual de la efervescencia africana para las generaciones futuras, al tiempo que ofrece un espacio de expresión a quienes dan forma al imaginario de sus ciudades.

Este enfoque, que busca reapropiarse del relato africano construyendo una memoria desde dentro, en una época en la que la imagen de África ha sido a menudo definida desde miradas externas, resulta fundamental. La colección nace de una convicción: la soberanía cultural comienza por el dominio del propio relato y el archivo de la memoria. Una reapropiación narrativa para decir al mundo: «Esto es lo que somos, vistos por nosotros mismos».

La fuerza de la colección «Nid d’artistes» reside también en la metodología singular de su editora, Malika Slaoui. Rechazando un enfoque superficial y alejado de cualquier recopilación a distancia, cada libro es fruto de una inmersión larga y paciente sobre el terreno. Esta presencia permite constituir equipos a nivel local (autores, colaboradores…) y favorece el encuentro, el diálogo y la colaboración en una dinámica colectiva en la que la creación se construye a varias voces. «Para cada ciudad, llevo a cabo un trabajo de campo inmersivo durante varios meses. Me reúno personalmente con artistas, escritores y actores culturales. Esta proximidad es la base de mi enfoque. Me permite tejer vínculos sólidos y ofrecer una visión justa, sensible y profundamente humana de la escena artística. El intercambio y el diálogo están en el corazón de este proyecto, plenamente alineado con nuestra línea editorial centrada en la preservación de la memoria, la transmisión y el diálogo entre culturas», explica la editora de esta casa independiente fundada en 1998 y especializada en libros de arte sobre patrimonio histórico y artístico. «He sentido profundamente que, de Casablanca a Cotonou, estas escenas comparten una voluntad firme de contar el mundo desde su propia realidad».

Le360: Más allá del reconocimiento internacional, ¿qué impacto tangible observa en las escenas artísticas locales tras la publicación de una obra de la colección «Nid d’artistes»?

Malika Slaoui: Con la colección «Nid d’artistes» constatamos un impacto muy concreto en las escenas locales. Cada obra actúa como elemento aglutinador de una escena cultural multidisciplinar y funciona, en primer lugar, como revelador: da visibilidad a artistas a veces poco reconocidos en su propia ciudad y les otorga una legitimidad inmediata ante instituciones, medios y público local. También crea conexiones. Tras la publicación, surgen colaboraciones entre artistas que antes no se conocían o entre artistas y espacios culturales. El libro circula, se comparte y se convierte en una puerta de entrada para descubrir una escena en toda su diversidad. Por último, desempeña un papel de memoria. En contextos donde la documentación suele ser escasa, «Nid d’artistes» constituye un archivo vivo. Fija un momento, una energía, y permite a las generaciones futuras referenciarlo.

Usted menciona la noción de soberanía cultural. A su juicio, ¿cuáles son hoy los principales obstáculos para una narrativa africana plenamente controlada por sus propios actores?

A través de «Nid d’artistes» nos enfrentamos a varios obstáculos. El primero es económico: producir obras exigentes, imprimirlas y distribuirlas requiere recursos que siguen siendo difíciles de movilizar a nivel local. Afortunadamente, la colección ha podido mantenerse gracias al apoyo de Bank of Africa, socio fiel del proyecto.

El segundo obstáculo está ligado a la difusión. Incluso cuando los relatos se producen en el continente, les cuesta circular ampliamente, tanto en África como a nivel internacional, sin pasar por intermediarios externos. Existe también una cuestión de mirada y legitimidad. Durante mucho tiempo, las escenas africanas han sido narradas desde fuera, lo que ha impuesto marcos de interpretación a veces reductores. Recuperar la narrativa implica reconstruir un discurso crítico autónomo, impulsado por actores locales.

Por último, la cuestión de las infraestructuras culturales y editoriales sigue siendo clave: sin redes sólidas —librerías, galerías, centros de arte, medios especializados— resulta difícil consolidar de forma duradera estos relatos.

Tras Casablanca, Dakar, Abidjan y Cotonou, ¿cuáles son las próximas ciudades o escenas artísticas que desea documentar y según qué criterios las seleccionará?

En la continuidad de «Nid d’artistes», queremos explorar escenas a la vez dinámicas y aún insuficientemente documentadas. Ciudades como Lagos, Kinshasa, Tana o Accra se imponen naturalmente por su vitalidad artística y su proyección. Pero nuestro enfoque no se limita a las grandes capitales culturales. También nos interesan territorios más discretos, donde emergen iniciativas independientes, a menudo muy libres e innovadoras. Nuestros criterios se mantienen constantes: una escena viva, artistas comprometidos, espacios que articulen la dinámica cultural y, sobre todo, una historia que contar. Cada proyecto nace de una inmersión de varios meses y de encuentros humanos intensos que dan al libro su coherencia y su autenticidad.

Por Zineb Ibnouzahir
El 08/04/2026 a las 17h25