El pasado 5 de abril, la cadena France 5 dedicó una amplia franja de su programación a Marruecos y a las relaciones que mantiene con Francia. Esta vez, lejos de espectáculos humorísticos o musicales destinados a resaltar los lazos culturales entre ambos países, la velada estuvo compuesta por dos documentales y un debate cuyo contenido y oportunidad plantean interrogantes. Entre medias verdades, omisiones y atajos más que cuestionables, la noche franco-marroquí de France Télévisions incurrió en múltiples derivas, hasta rozar la propaganda anti-marroquí.