Stéphane Bern: «La obra de Mohammed VI es impresionante»

El rey Mohammed VI.

El 14/10/2026 a las 12h01

En una entrevista concedida a JDNews, el presentador e historiador especializado en las familias reales habla de su nuevo libro dedicado a la dinastía alauí. De Moulay Rachid a Mohammed VI, Bern recorre cuatro siglos de continuidad dinástica y elogia el balance de un reinado que, a su juicio, ha «reformado metódicamente el país».

Reconocido especialista en las casas reales, Stéphane Bern se adentra esta vez en la historia de una de las dinastías reinantes más antiguas del mundo. Su libro, «Mohammed VI. Herencia y destino de la monarquía alauí», publicado este 14 de octubre por la editorial Albin Michel, retrata a trece sultanes y tres reyes alauíes, desde Ali Cherif, en el siglo XVII, hasta Mohammed VI. Entrevistado por Victor Lefebvre para JDNews, en una conversación publicada el 13 de octubre, Bern expresa una convicción: la fortaleza de la monarquía marroquí reside en su continuidad histórica y en su legitimidad.

La continuidad histórica y la baraka

Para Stéphane Bern, la continuidad de Marruecos se explica, ante todo, por el papel desempeñado por los alauíes durante cuatro siglos: preservar la unidad del Reino y defender su soberanía, con una visión «a largo plazo». El historiador insiste en la doble dimensión, temporal y espiritual, de la función real. Como descendiente del Profeta, el Soberano ostenta el título de Comendador de los Creyentes y goza de la «baraka», la bendición divina. Es precisamente esa dimensión sagrada la que, a su juicio, «confiere a la monarquía marroquí su solidez secular».

A este respecto, recuerda que Hassan II siguió con preocupación la Revolución iraní de 1979 y procuró que Marruecos preservara su identidad religiosa sin experimentar una occidentalización brusca.

Lyautey, el exilio y la independencia

El autor dedica especial atención al mariscal Lyautey, residente general de Francia en Marruecos a partir de 1912, a quien describe como «un hombre que siempre respetó la identidad marroquí». Recuerda, en particular, que fue él quien impuso medidas para proteger la arquitectura tradicional.

Stéphane Bern también aborda el exilio de Mohammed V a Córcega y posteriormente a Madagascar, entre 1953 y 1955, un episodio que califica de «momento decisivo». Según explica, la destitución del sultán tuvo el efecto contrario al que buscaba París: unió a los marroquíes en torno a su Soberano y cohesionó al movimiento nacionalista hasta la independencia de 1956.

Bern elogia a Mohammed V como «un grandísimo rey», padre de la nación moderna, que protegió a la comunidad judía marroquí durante la Segunda Guerra Mundial y fue distinguido como Compañero de la Liberación por el general De Gaulle en junio de 1945.

El «rey de los pobres» y la «revolución tranquila»

Es el reinado de Mohammed VI el que ocupa mayor espacio en la entrevista. Stéphane Bern recuerda la situación del país en 1999: desempleo masivo, regiones sin acceso al agua potable ni a la electricidad y una tasa de analfabetismo que afectaba a la mitad de la población.

Desde entonces, considera que «los avances han sido considerables». Destaca la ampliación de la cobertura social, que alcanza ya al 88% de los marroquíes; la expansión de la red de autopistas, que pasó de 400 kilómetros en 1999 a 1.800 en 2023; la electrificación de más del 99% del territorio y las importantes inversiones realizadas en los sectores aeronáutico, automovilístico, solar, eólico y logístico.

A su juicio, Marruecos se ha convertido en «la primera potencia industrial del continente africano».

El autor no ignora, sin embargo, las dificultades que persisten. Reconoce que las desigualdades sociales «siguen existiendo», pero asegura que resultan «insoportables» para el Soberano, apodado por ello «el rey de los pobres», quien insta a su Gobierno a reducir las disparidades y acelerar la descentralización.

La entrevista se publica cuando está prevista una visita de Estado de Mohammed VI a Francia el próximo mes de enero. Stéphane Bern considera que será un momento importante, ya que Francia tiene previsto firmar, por primera vez, un tratado de amistad con un país ajeno a la Unión Europea.

El regreso de Marruecos a la Unión Africana en 2017, los Acuerdos de Abraham de 2020 y el reconocimiento estadounidense y francés de la soberanía marroquí sobre el Sáhara son, para el historiador, hitos de una trayectoria diplomática que ha consolidado la posición del Reino.

Marruecos ocupa hoy, concluye Stéphane Bern, «un lugar de primer orden en la escena internacional».

Por Hajar Kharroubi
El 14/10/2026 a las 12h01