Escándalo en la final de la CAN 2025: el medio español AS desmonta el relato senegalés punto por punto

El seleccionador de Senegal, Pape Thiaw, conversa con el guardameta Edouard Mendy durante la final de la Copa de África de Naciones (CAN) entre Senegal y Marruecos, en el estadio Prince Moulay Abdellah, el 18 de enero de 2026. (Foto: FRANCK FIFE / AFP)

El 07/04/2026 a las 10h45

Casi tres meses después de la final de la Copa de África de Naciones 2025, el diario español AS ofrece una lectura a contracorriente del relato senegalés. Apoyándose en varias fuentes cercanas al caso, el medio madrileño desmonta la versión de la FSF y pone de relieve una serie de decisiones y comportamientos que suscitan dudas.

En un artículo publicado este lunes 6 de abril, el medio español AS se adentra en la polémica en torno a la final de la CAN 2025 y propone una interpretación radicalmente distinta a la defendida en las últimas semanas por Senegal. Frente al relato dominante, el diario madrileño destaca varias zonas de sombra, señalando comportamientos y decisiones que invitan a cuestionar lo ocurrido.

Según AS, «los senegaleses ignoraron varias recomendaciones de la organización antes y durante la final», un elemento clave en la reinterpretación de los hechos. Lejos de una simple sucesión de circunstancias desafortunadas, el medio apunta a una cadena de decisiones asumidas, e incluso calculadas.

Un relato que se tambalea

Desde hace cerca de 80 días, la final entre Marruecos y Senegal alimenta el debate sin que aún exista un veredicto definitivo. Mientras los Leones de la Teranga se atribuyen el trofeo, el Jurado de Apelación de la CAF concedió la victoria a Marruecos, y el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) todavía no ha cerrado oficialmente el caso. En este contexto, AS subraya que «han circulado numerosas versiones», aunque algunas resisten mal el contraste con los hechos.

El diario insiste especialmente en la estrategia de comunicación senegalesa, muy ofensiva, centrada en quejas sobre la organización, el alojamiento o incluso acusaciones de «espionaje». Argumentos que, según las fuentes del periódico, «difícilmente se sostienen al analizarlos en detalle».

El viaje a Rabat, primera señal

Primer punto señalado: la llegada de la selección senegalesa a Rabat. AS revela que la delegación conocía de antemano las limitaciones logísticas y que se habían propuesto alternativas. Sin embargo, «la federación habría optado por ignorar estas recomendaciones», escribe el medio.

Más llamativo aún, algunas fuentes cercanas a la CAF hablan de una «maniobra premeditada», sugiriendo que esta decisión podría formar parte de una estrategia más amplia para preparar el terreno mediático.

El argumento del «espionaje», debilitado

Otro elemento clave: las condiciones de alojamiento. Senegal criticó duramente su instalación en el Complexe Mohammed VI, alegando riesgos para la confidencialidad. También aquí, AS desmonta este argumento al recordar que «el centro cuenta con 14 campos de fútbol, además de numerosas infraestructuras».

El medio añade que otras selecciones, como Camerún, compartieron estas instalaciones sin formular ninguna queja, lo que debilita la tesis de un trato desigual.

Una salida del campo con graves consecuencias

El núcleo del escándalo sigue siendo, sin embargo, el final del partido. En el minuto 97, tras un penalti controvertido, los jugadores senegaleses abandonan el terreno de juego. AS describe una escena de caos: «el encuentro estuvo interrumpido cerca de media hora, en un caos total».

El diario va más allá al revelar que «la selección senegalesa decidió abandonar el campo en señal de protesta», con algunos jugadores incluso retransmitiendo vídeos en directo desde los vestuarios. Una actitud poco habitual en el alto nivel.

Decisiones arbitrales bajo presión

La investigación recoge también una revelación de Le Monde especialmente significativa: «se dieron instrucciones institucionales al árbitro para no sancionar a los jugadores senegaleses con tarjeta amarilla». Una decisión que habría evitado dos posibles expulsiones.

En consecuencia, esto sugiere que Senegal podría haberse beneficiado de cierta indulgencia arbitral en un momento clave, lo que reconfigura la interpretación global de los hechos.

Más allá del terreno de juego, el caso se ha convertido en un enfrentamiento multidimensional. Como resume el medio español, el asunto trasciende «el ámbito deportivo y jurídico para extenderse al de la opinión pública».

En esta guerra de relatos, el artículo de AS no se limita a reequilibrar el debate: expone una estrategia senegalesa que, a medida que salen a la luz los hechos, resulta cada vez más difícil de sostener. A fuerza de denunciar una supuesta injusticia, los Leones de la Teranga podrían haber dejado al descubierto sus propias contradicciones, dejando tras de sí una final empañada… y una credibilidad dañada.

Por Adil Azeroual
El 07/04/2026 a las 10h45