En las aguas del lago Von Bach Dam, en el corazón de Namibia, un nombre se impuso con claridad este fin de semana: Kamil Belmrah. Con solo 21 años, el marroquí firmó una actuación sobresaliente al proclamarse campeón de África 2026 absoluto de esquí náutico, además de ser elegido mejor esquiador africano del año. Un doble reconocimiento que confirma su estatus como referencia continental.
En un entorno de alto nivel, frente a una competencia sudafricana históricamente dominante, Belmrah no dejó lugar a dudas. En la prueba de eslalon, la disciplina reina donde la precisión y la sangre fría marcan la diferencia, superó con claridad a sus rivales con un dominio impresionante. Trayectorias limpias, ritmo sostenido y ejecución impecable: el marroquí ofreció una actuación prácticamente perfecta, avalada sin discusión por el jurado.
El esquiador marroquí Kamil Belmrah
Este título no es fruto de un logro aislado. Se inscribe en una progresión constante, casi metódica. Ya en 2021, Belmrah destacó en la escena internacional al convertirse, en Madrid, en el primer africano en ganar el oro en eslalon en categoría sub-17 durante los campeonatos de Europa y África. Una hazaña reforzada con un segundo título en una edición excepcional que agrupó dos temporadas.
Ese mismo año dio un paso más al conquistar la medalla de plata en los Masters mundiales de Callaway Gardens, en Estados Unidos, una competición conocida por su alto nivel de exigencia. El marroquí continuó encadenando resultados: récord africano absoluto en las clasificaciones del Mundial sub-21 en México, medalla de bronce en los campeonatos Europa-África sub-21 en Burdeos en 2023, y un notable cuarto puesto en los Mundiales sub-21 de Calgary en agosto de 2025, un resultado inédito para un africano a ese nivel.
El triunfo en Von Bach Dam aparece así como la culminación lógica de una trayectoria construida con rigor. Más que un título, es un símbolo: el de un cambio de ciclo. Durante mucho tiempo dominado por Sudáfrica, el esquí náutico africano ve emerger una nueva jerarquía, liderada por un atleta marroquí que ya se sitúa en lo más alto.
Más allá de los resultados, Belmrah encarna también una cierta idea de la excelencia: trabajo, constancia y ambición controlada. Cualidades que hoy le permiten mirar más lejos. A sus 21 años, con una técnica ya adaptada a los estándares internacionales, puede legítimamente aspirar a competir al más alto nivel mundial en categoría absoluta en un futuro próximo.
Fiel a sus principios, el campeón no dejó de situar esta victoria en una dimensión más personal. Detrás de los títulos, habla de sacrificios, del compromiso familiar y del papel esencial de su entorno y de sus socios. En una disciplina tan exigente, donde los medios suelen condicionar la progresión, este equilibrio resulta determinante.
En Namibia, Kamil Belmrah no solo ha ganado dos trofeos. Ha lanzado un mensaje claro: Marruecos es ya una potencia del esquí náutico africano, y él, su principal referente.










