La prensa española, encabezada por el diario AS, ha difundido una advertencia que suena a aviso serio para los organizadores. A pesar de que el recinto de La Cartuja, en Sevilla, ha sido modernizado y puesto en valor desde el punto de vista deportivo, todavía debe convencer en un aspecto crítico para la seguridad y el confort, que es el acceso de los aficionados.
Según informa el medio madrileño, la última visita de inspección realizada por los expertos de la FIFA para la asignación de sedes del Mundial 2030 ha detectado diversas carencias. Si bien el interior del estadio impresiona tras su reciente renovación, el entorno logístico sigue presentando deficiencias notables, especialmente en lo que respecta al transporte y a la gestión de los flujos de seguidores.
Esta situación se constató con especial claridad durante la última final de la Copa del Rey, que enfrentó al Atlético de Madrid y a la Real Sociedad. Tanto en las horas previas como a la conclusión del encuentro, las dificultades de acceso al estadio fueron flagrantes y mostraron las limitaciones de una ubicación que aspira a acoger eventos de máxima relevancia internacional.
En su análisis, AS destaca que la FIFA ha planteado sus condiciones de forma nítida. Si no se llevan a cabo mejoras sustanciales, la candidatura de La Cartuja podría verse debilitada. Se trata de un aviso importante para las autoridades locales, cuya capacidad para adaptar las infraestructuras a las exigencias de una cita mundialista queda ahora cuestionada.
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El problema no es nuevo. Al encontrarse apartado del centro urbano y en una zona con escasa cobertura de transporte público, el recinto depende en gran medida de soluciones de transporte alternativas. Normalmente, el Betis habilita autobuses lanzadera para facilitar el desplazamiento de sus aficionados, pero este sistema no estuvo disponible durante la final, lo que incrementó los problemas de movilidad.
En el contexto de una Copa del Mundo, estas restricciones cobran una dimensión mucho más grave. El volumen de espectadores se multiplica y los requisitos de seguridad y fluidez en los desplazamientos son estrictos. Además, los espacios de recepción en los alrededores del estadio siguen siendo insuficientes para gestionar la llegada de miles de aficionados durante periodos prolongados.
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Otro detalle significativo es que los propios conductores de taxi muestran reparos a la hora de acercarse al estadio los días de partido, debido a la complejidad de los accesos y a la formación de grandes embotellamientos.
Para el diario AS, el mensaje es inequívoco al señalar que La Cartuja arrastra un retraso estructural evidente. Si no hay una respuesta inmediata por parte de las administraciones, las ambiciones mundialistas del estadio andaluz podrían estar en serio peligro.
