La trayectoria reciente de la industria automotriz marroquí revela una transformación progresiva hacia la electrificación, impulsada tanto por la evolución de la demanda interna como por una estrategia industrial orientada a la exportación. Esta dinámica se produce en un contexto en el que el mercado automovilístico mundial gira gradualmente hacia lo eléctrico, mientras que la trayectoria marroquí entra en una fase de aceleración tangible, respaldada por indicadores de crecimiento especialmente sostenidos. Así, las ventas de vehículos eléctricos de pasajeros deberían aumentar un 80,4% en 2025 hasta alcanzar las 5.311 unidades, antes de volver a crecer un 36,3% en 2026, hasta situarse en 7.237 unidades.
Este avance va acompañado de un incremento gradual de la tasa de penetración, que pasaría del 1,9% en 2024 al 2,6% en 2025 y al 3,4% en 2026, según las previsiones de BMI-Fitch Solutions. Detrás de estas cifras se perfila una transformación progresiva del mercado automovilístico nacional, en el que el vehículo eléctrico, todavía marginal hasta hace poco, empieza a consolidarse como un segmento estructurante.
Este movimiento prolonga una dinámica ya visible en 2024, año marcado por una fuerte aceleración, con ventas de vehículos 100% eléctricos en alza del 143%, hasta 1.125 unidades, y de híbridos enchufables en aumento del 224%, hasta 1.819 unidades. La cuota de mercado global de los vehículos eléctricos pasó así del 0,7% en 2023 al 1,9% en 2024.
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Esta evolución refleja menos un simple efecto de recuperación que un verdadero cambio estructural de la demanda, impulsado a la vez por la ampliación de la oferta y por la aparición de nuevos segmentos de clientes.
A medida que la demanda avanza, la consolidación de la base industrial aparece como una palanca central en el fortalecimiento del sector. La producción anual de vehículos eléctricos en Marruecos ya se sitúa entre 40.000 y 50.000 unidades, e incluye modelos como el Fiat Topolino, el Opel Rocks o el Citroën Ami.
Un nivel de producción de este tipo, todavía en fase de aumento progresivo, refleja una estrategia industrial basada en la integración gradual en las cadenas de valor internacionales. Esta dinámica se ha reforzado con el inicio de la producción anunciado del primer vehículo eléctrico concebido y ensamblado localmente, el Dial-E de Neo Motors, cuyo lanzamiento industrial está previsto para comienzos de 2026.
Paralelamente, las inversiones extranjeras siguen alimentando esta trayectoria. Tesla ha puesto en marcha así un proyecto que incluye una planta de ensamblaje en Kenitra, con una capacidad anual prevista de 400.000 unidades. Una capacidad de este calibre, si se concreta, reposicionaría de forma significativa a Marruecos en la jerarquía industrial regional.
Evolución del mercado de vehículos eléctricos en Marruecos
| Indicador | 2023 | 2024 | 2025 (previsión) | 2026 (previsión) |
|---|---|---|---|---|
| Ventas de VE (unidades) | — | — | 5.311 | 7.237 |
| Tasa de penetración | 0,7% | 1,9% | 2,6% | 3,4% |
| BEV (unidades) | — | 1.125 | — | 4.248 |
| PHEV (unidades) | — | 1.819 | — | 2.889 |
Fuente: BMI – Fitch Solutions
La estrategia no se limita al ensamblaje. Se extiende también a la cadena de suministro, especialmente en el ámbito de las baterías, donde se han lanzado varios proyectos estructurantes. Tinci Materials ha invertido 2.600 millones de dirhams en una planta de electrolitos con una capacidad anual de 150.000 toneladas, mientras que Gotion High Tech ha comprometido 1.300 millones de dólares adicionales tras una inversión inicial de 6.400 millones de dólares. Una planta de cátodos impulsada por BTR, por un valor de 300 millones de dólares, completa este ecosistema, según el análisis de Fitch Solutions.
Esta estructuración progresiva de la cadena de valor refleja la voluntad de arraigar de forma duradera la industria eléctrica en Marruecos, más allá del simple papel de plataforma de ensamblaje.
Atractivo reforzado y diversificación de los actores
La ampliación de la oferta constituye otro motor clave de la dinámica actual, con la llegada de nuevos actores y la diversificación de los modelos. Los fabricantes chinos, como BYD, ocupan una posición cada vez más importante, con alrededor del 32% de cuota de mercado en los híbridos enchufables en 2024.
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Este avance viene acompañado de un aumento de la competencia que contribuye a reducir los costes y a ampliar el acceso a los vehículos eléctricos. La estrategia pública refuerza este movimiento mediante un dispositivo de incentivos que incluye una exención del IVA, una reducción del 80% de los derechos de aduana y ayudas a la compra que pueden alcanzar los 50.000 dirhams para particulares y los 100.000 dirhams para empresas.
Según Fitch Solutions, este arsenal de incentivos refleja la voluntad de estimular la demanda al tiempo que se acompaña la transición energética del sector automovilístico. El crecimiento previsto del parque eléctrico, que podría alcanzar las 236.823 unidades en el horizonte de 2034, es decir, el 4,8% del parque total, confirma esta trayectoria.
No obstante, esta evolución sigue estando condicionada por el desarrollo de las infraestructuras, especialmente la red de recarga, que contaba con unos 1.000 puntos a finales de 2024.
Aunque la dinámica interna parece sólida, la exposición al mercado europeo constituye un factor determinante de vulnerabilidad. En efecto, la industria automotriz marroquí sigue estando ampliamente orientada a la exportación, con más del 80% de la producción destinada a la Unión Europea.
Esta dependencia se refleja en los resultados de las exportaciones, que alcanzaron los 154.000 millones de dirhams en 2025. El sector representa además el 22% del PIB industrial, lo que confirma su papel central en la economía nacional.
Producción e inversiones en el ecosistema eléctrico
| Segmento | Datos clave |
|---|---|
| Producción anual de VE | 40.000 – 50.000 unidades |
| Capacidad prevista del proyecto Tesla (Kenitra) | 400.000 unidades/año |
| Inversión de Tinci Materials | 2,6 mil millones de DH |
| Capacidad de Tinci | 150.000 toneladas/año |
| Inversión de Gotion High Tech | 1,3 mil millones de USD (ampliación) |
| Inversión inicial de Gotion | 6,4 mil millones de USD |
| Proyecto BTR (cátodos) | 300 millones de USD |
Fuente: BMI – Fitch Solutions
Sin embargo, ya aparecen las primeras señales de fragilidad, con una caída del 7,1% en las exportaciones de coches nuevos hacia la UE en el primer semestre de 2025, así como un retroceso del 13,6% en la producción local a lo largo del conjunto del año, precisa Fitch Solutions.
Este giro se produce precisamente en el momento en que la Unión Europea endurece su marco regulatorio, introduciendo un umbral del 70% de contenido local “Made in EU” para acceder a las subvenciones verdes. Este dispositivo, al excluir de hecho a los socios exteriores al Espacio Económico Europeo, sitúa a Marruecos en una posición delicada.
Industrial Accelerator Act, un choque de competitividad
El Industrial Accelerator Act, presentado el 4 de marzo de 2026, marca un giro en la política industrial europea al instaurar una preferencia comunitaria explícita. Esta orientación busca reforzar la competitividad interna frente a la competencia internacional, especialmente la china, pero redefine profundamente las reglas del juego para los socios industriales.
Marruecos, cuyo nivel de integración local supera el 65%, se enfrenta así a una forma de potencial relegación, pese a contar ya con un modelo industrial avanzado. La lógica de proximidad geográfica y de integración industrial euromediterránea choca ahora con una lógica de soberanía industrial europea.
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Esta ruptura plantea una cuestión estructural: ¿puede la cadena de valor automotriz construida entre las dos orillas del Mediterráneo resistir a un proteccionismo selectivo?
Ante este choque regulatorio, la transición hacia lo eléctrico ya no responde a una elección industrial, sino a un imperativo estratégico. Ahora bien, el 82% de la producción marroquí sigue siendo todavía térmica, lo que acentúa el riesgo de rezago a medida que el mercado europeo se reorienta.
Esta situación genera un efecto de urgencia que empuja a los industriales a acelerar su reposicionamiento. Las inversiones en baterías, componentes e I+D adquieren así una dimensión estratégica, ya que condicionan la capacidad de Marruecos para seguir integrado en las cadenas de valor europeas.
El desarrollo de un ecosistema completo, que abarque desde la producción hasta las infraestructuras de recarga, se convierte por tanto en una palanca esencial para mantener la competitividad.
A pesar de estas limitaciones, siguen existiendo varias palancas para reforzar el anclaje de Marruecos en el ecosistema industrial europeo. El estatus de socio comercial privilegiado constituye un argumento central en las negociaciones, al igual que la competitividad en costes y la proximidad geográfica.
La estrategia marroquí se inscribe así en una lógica de reposicionamiento, con el objetivo de pasar de un papel de exportador hacia la UE al de socio integrado en la transición energética europea. Sin embargo, esta evolución supone una rápida subida de gama, especialmente en los segmentos de mayor valor añadido.
El desarrollo de la producción local de baterías, una mayor integración de la cadena de valor y la innovación industrial aparecen como ejes determinantes para preservar el atractivo del territorio.
Una trayectoria condicionada, pero estructurante
El conjunto de estas dinámicas revela una tensión estructural entre oportunidades industriales y restricciones geoeconómicas. El auge de la movilidad eléctrica en Marruecos se inscribe en una trayectoria sólida, respaldada por inversiones masivas, un crecimiento sostenido de la demanda y una integración progresiva en las cadenas de valor mundiales.
No obstante, esta trayectoria choca con un entorno internacional en plena recomposición, en el que las lógicas de soberanía industrial están redefiniendo los equilibrios. La capacidad de Marruecos para adaptar su modelo, acelerar su transición eléctrica y asegurar su acceso al mercado europeo determinará en gran medida el futuro de su industria automotriz.
Este momento decisivo va más allá del solo sector del automóvil. Remite a una cuestión más amplia: el posicionamiento del Reino en las nuevas cadenas de valor de la transición energética, donde ya se están jugando los equilibrios industriales de largo plazo.
