Marruecos aún tiene un largo camino por recorrer para lograr una participación plena de las mujeres en la economía. Así lo señala la edición 2026 del informe Women, Business and the Law («Las mujeres, la empresa y el derecho») del Banco Mundial, que pone de relieve un desfase importante entre la legislación existente y la realidad sobre el terreno, una situación que no es exclusiva del contexto marroquí.
El informe, que analiza 190 economías, indica que Marruecos obtiene una puntuación de 60,95 sobre 100 en el índice de marcos jurídicos. Esto significa que los derechos legales de las mujeres representan apenas alrededor del 60% de los que disfrutan los hombres, debido a la persistencia de numerosos obstáculos legales.
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El desempeño es aún más bajo en lo que respecta a la aplicación práctica de estas leyes. En el índice de «marcos de apoyo» —que mide las políticas públicas, las instituciones y los servicios encargados de hacer efectivas las leyes— Marruecos obtiene solo 49,38 puntos sobre 100. En otras palabras, menos de la mitad de los mecanismos necesarios para convertir los derechos legales en realidades concretas están actualmente en funcionamiento.
La aplicación de la ley, el principal desafío
El país también registra una puntuación modesta de 52,34 en el indicador relativo a la percepción de la aplicación de las leyes, basado en la opinión de expertos. Este resultado sugiere que, incluso cuando las normas consagran formalmente la igualdad, su aplicación es percibida como parcial, irregular o poco eficaz.
La comparación con otros países africanos muestra que Marruecos obtiene peores resultados que una parte significativa del continente, tanto en términos de igualdad de derechos recogidos en la legislación como en lo relativo a su puesta en práctica.
A escala mundial, el informe señala que las leyes destinadas a garantizar la igualdad de oportunidades económicas para las mujeres solo se aplican, de media, en un 50%. Incluso en los países donde estas normas se aplican plenamente, las mujeres apenas disponen de dos tercios de los derechos económicos de los que gozan los hombres. Tan solo el 4% de las mujeres en el mundo vive en países que les garantizan derechos económicos prácticamente equivalentes a los de los hombres.
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«Sobre el papel, la mayoría de los países presentan resultados satisfactorios, con una puntuación media mundial de 67 sobre 100 en lo que respecta a la adopción de leyes a favor de la igualdad económica entre mujeres y hombres», explica Indermit Gill, economista jefe y primer vicepresidente del Grupo Banco Mundial para la Economía del Desarrollo.
«Pero cuando se trata del cumplimiento de esas leyes, la nota media cae a 53. Y desciende hasta 47 en lo relativo a la existencia de los sistemas necesarios para ejercer esos derechos. Estas cifras ponen de manifiesto desigualdades de oportunidades flagrantes, y las conclusiones de este informe ofrecen a los responsables públicos información clave para frenar la pérdida de potencial de crecimiento de las economías en desarrollo», añade.
El informe examina diez ámbitos vinculados a la vida económica de las mujeres, entre ellos la protección frente a la violencia, el acceso a servicios de cuidado infantil, el emprendimiento, las garantías relacionadas con el empleo, la propiedad y la seguridad económica en la jubilación.
