Dakhla inicia una nueva fase de desarrollo con la movilización directa de los equipos de la Oficina Nacional Marroquí de Turismo (ONMT), cuyo propósito es «acompañar el auge del destino». Esta iniciativa se apoya en una estrecha coordinación con los actores locales, los operadores privados y el Consejo Regional del Turismo con el fin de alinear todas las prioridades operativas.
La lógica de esta actuación consiste en trazar una trayectoria de desarrollo sólida en lugar de limitarse a fomentar la visibilidad. En su comunicado, la ONMT precisa que «el objetivo es que Dakhla-Oued Eddahab dé un salto cualitativo», poniendo el foco en segmentos de alto valor como el turismo deportivo, de naturaleza y experiencial.
La estrategia se articula, en primer lugar, en torno a la conectividad, identificada como la condición indispensable para transformar el potencial de la región en flujos turísticos reales. Para ello, se han establecido alianzas con aerolíneas nacionales e internacionales que buscan reforzar las conexiones directas punto a punto, con especial énfasis en los mercados de España y Francia.
Esta decisión refleja un análisis preciso del principal obstáculo para el crecimiento de la región. El comunicado subraya que la meta es «poner fin al aislamiento de Dakhla de forma duradera y garantizar un crecimiento sostenido de los flujos internacionales». El desafío va más allá de la apertura de rutas comerciales, ya que se trata de establecer una continuidad en el acceso que resulta vital para elevar la categoría de la oferta turística.
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De forma paralela, el esfuerzo promocional se intensifica mediante un dispositivo que combina campañas digitales, creación de contenidos y marketing de influencia. La presencia activa en ferias internacionales de referencia, como la IFTM Top Resa de París o la FITUR en Madrid, contribuye a consolidar a Dakhla en los principales circuitos turísticos del mundo.
Este reposicionamiento constituye un eje estructural de la propuesta, pues la estrategia ya no se limita exclusivamente al kitesurf. El plan busca ampliar la percepción del destino hacia una oferta de sol y playa, naturaleza y experiencias, permitiendo así diversificar los mercados y prolongar la estancia media de los viajeros.
Distribución y aumento del valor de la oferta
La tercera palanca de acción se centra en la comercialización, reforzando las alianzas con turoperadores y plataformas de reserva. El objetivo declarado es doble: incrementar el volumen de visitantes y, al mismo tiempo, mejorar el valor generado por cada turista.
Este enfoque traduce una clara orientación hacia una clientela con mayor capacidad de gasto, en plena coherencia con la ambición de subir de gama el ecosistema local. De este modo, la estrategia aspira a coordinar el crecimiento de los flujos con un aumento de los ingresos turísticos.
Otro eje que adquiere una relevancia creciente es el turismo nacional. La ONMT considera este segmento como una herramienta de desarrollo estructural y ha puesto en marcha acciones específicas para incentivar que los marroquíes descubran este enclave. Esta apuesta permite diversificar las fuentes de la demanda y reducir la dependencia de los mercados internacionales, lo que ayuda a estabilizar la actividad durante todo el año.
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En su comunicado, la ONMT señala que el método adoptado se basa en una intervención directa sobre el terreno, manteniendo una coordinación permanente entre los sectores público y privado para agilizar los proyectos y eliminar las barreras detectadas. El organismo insiste en una «lógica de acción directa» que garantice «una trayectoria de crecimiento controlada».
Esta metodología refleja un cambio en el posicionamiento operativo de la ONMT, que ya no se limita a la promoción tradicional, sino que interviene directamente en la activación de las palancas de desarrollo. La iniciativa emprendida en Dakhla plantea, en última instancia, la importancia de la calidad en el crecimiento turístico, buscando un equilibrio entre volumen y valor mientras se acompaña la estructuración de la oferta en la región.
