Gasoducto Nigeria–Marruecos: la firma del acuerdo intergubernamental, prevista para 2026

Lors de la signature du mémorandum d’entente sur le mégaprojet de Gazoduc Nigéria-Maroc, jeudi 15 septembre 2022 à Rabat.

Durante la firma del memorando de entendimiento del megaproyecto del gasoducto Nigeria–Marruecos, el jueves 15 de septiembre de 2022 en Rabat. DR. DR

El 14/04/2026 a las 10h15

El proyecto del gasoducto atlántico africano, valorado en 25.000 millones de dólares, se prepara para dar un paso decisivo con la firma de un acuerdo intergubernamental. Mientras se define su arquitectura institucional e industrial, el esquema de financiación aún está en fase de estructuración.

La puesta en marcha del gasoducto Nigeria–Marruecos está a punto de entrar en una fase formal con la firma, prevista para 2026, de un acuerdo intergubernamental entre los países implicados. Así lo ha confirmado la directora general de la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM), Amina Benkhadra, citada por Reuters.

Impulsado hace ya una década, este proyecto, también conocido como African Atlantic Gas Pipeline, representa una inversión estimada en 25.000 millones de dólares. Su trazado se extiende a lo largo de 6.900 kilómetros mediante un esquema híbrido que combina tramos marítimos y terrestres, con una capacidad máxima de 30.000 millones de metros cúbicos (bcm) de gas al año, de los cuales 15 bcm estarán destinados a abastecer a Marruecos y a respaldar las exportaciones hacia Europa.

La firma del acuerdo intergubernamental permitirá avanzar hacia la creación de una autoridad específica en Nigeria, que reunirá a representantes ministeriales de los 13 países participantes. Este organismo tendrá como objetivo garantizar la coordinación política y regulatoria del proyecto a escala regional, según las precisiones aportadas por la ONHYM a Reuters.

En paralelo, se constituirá en Marruecos una sociedad de proyecto en forma de joint venture entre la ONHYM y la Nigerian National Petroleum Company (NNPC). Esta entidad se encargará de dirigir las fases de ejecución, financiación y construcción, reforzando así el anclaje bilateral de la iniciativa.

El diseño operativo del gasoducto se basa en un enfoque segmentado. Cada tramo se concibe como un sistema autónomo, lo que permite un desarrollo progresivo y la generación de valor sin necesidad de esperar a una decisión final de inversión global, explicó Amina Benkhadra, según la misma fuente.

El calendario prevé una primera conexión entre Marruecos y los yacimientos de gas en Mauritania y Senegal, seguida de la interconexión entre Ghana y Costa de Marfil, antes de un enlace final con los recursos gasísticos de Nigeria. Las primeras entregas de gas se esperan en torno a 2031 para las fases iniciales.

El proyecto cuenta con el respaldo de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), reflejo de su dimensión regional. La infraestructura aspira a ampliar el acceso a la electricidad, impulsar el desarrollo industrial y minero y reforzar la integración económica de los países atravesados, según los datos comunicados a Reuters.

Situado en la intersección entre África y Europa, Marruecos busca consolidar su papel como corredor energético, apoyándose en su proximidad a los mercados europeos y en sus infraestructuras existentes.

Pese al avance de los estudios de viabilidad y de ingeniería (FEED), aún no se ha cerrado ningún compromiso financiero definitivo. La financiación será asumida por la sociedad de proyecto, mediante una combinación de recursos propios y deuda, según la ONHYM.

Aun así, el interés de los inversores se mantiene elevado, debido a la envergadura del proyecto, su desarrollo por fases y su posicionamiento estratégico, subrayó Amina Benkhadra.

Por la redacción
El 14/04/2026 a las 10h15