Depósitos bancarios: por qué los marroquíes prefieren mantener su ahorro disponible

La preferencia por la liquidez impulsa el aumento de los depósitos a la vista en los bancos marroquíes.

El 10/03/2026 a las 17h09

Los depósitos bancarios continúan creciendo, impulsados por el fuerte dinamismo de los depósitos a la vista, mientras que el ahorro a plazo muestra una tendencia a la baja. Las últimas estadísticas de Bank Al-Maghrib evidencian una transformación progresiva en el comportamiento financiero de hogares y empresas, cada vez más orientados hacia la liquidez en un entorno económico incierto. Análisis con el economista Mohammed Jadri.

Los depósitos bancarios mantienen su ritmo de crecimiento. Según las estadísticas monetarias de Bank Al-Maghrib, los depósitos bancarios de carácter monetario alcanzaron 1.367,65 mil millones de dirhams a finales de diciembre de 2025, lo que supone un aumento anual del 7,5%.

En detalle, los depósitos a la vista en los bancos superaron los 1.001 mil millones de dirhams, con un crecimiento del 10,3% en un año. En cambio, las cuentas a plazo y los certificados de depósito registraron una caída del 4,7%, hasta situarse en 114,19 mil millones de dirhams.

La tendencia se mantuvo al inicio de este año. En enero de 2026, los depósitos bancarios alcanzaron 1.348,7 mil millones de dirhams, con un crecimiento anual del 8,6%, lo que refleja un nuevo refuerzo de los recursos del sistema bancario.

Los depósitos a la vista siguieron mostrando una fuerte dinámica, con un aumento del 11,3%, mientras que las cuentas a plazo y los certificados de depósito volvieron a retroceder (-2,7%).

Preferencia creciente por la liquidez

Para analizar estas evoluciones y los cambios en el comportamiento financiero de los agentes económicos, Le360 consultó al economista Mohammed Jadri. Según explica, esta tendencia refleja una preferencia creciente por la liquidez, tanto entre los hogares como entre las empresas.

A su juicio, varios factores explican este fenómeno. En primer lugar, la baja remuneración de los depósitos a plazo, que reduce su atractivo y limita el interés por inmovilizar el ahorro durante periodos prolongados.

A ello se suma un entorno económico marcado por incertidumbres persistentes, entre ellas una inflación todavía perceptible, tensiones geopolíticas internacionales y la evolución de los tipos de interés. En este contexto, los agentes económicos tienden a priorizar la flexibilidad financiera.

Según Jadri, esta orientación también responde a un factor estructural: la digitalización de los pagos y el creciente uso de los servicios bancarios en línea, que refuerzan el papel de los depósitos a la vista, hoy en el centro de la gestión financiera cotidiana.

Prudencia de los ahorradores

Para el economista, la decisión de muchos marroquíes de mantener liquidez disponible responde más a una actitud de prudencia que a una desconfianza hacia el sistema bancario.

Los bajos niveles de remuneración desempeñan un papel determinante. Un depósito a plazo a seis meses ofrece alrededor del 2% de rentabilidad, mientras que el ahorro regulado apenas supera el 1,6%, lo que reduce el atractivo de inmovilizar el dinero.

Como resultado, muchos ahorradores prefieren mantener sus fondos disponibles, incluso renunciando a un rendimiento considerado modesto. Este comportamiento refleja una adaptación a un clima económico incierto, donde la capacidad de disponer rápidamente del ahorro se vuelve esencial.

Paralelamente, se observa una diversificación de las inversiones: parte del ahorro se dirige hacia otros activos, como el sector inmobiliario, el mercado bursátil o productos de inversión alternativos, lo que contribuye al descenso de los depósitos a plazo.

Un desafío para los bancos

Desde la perspectiva de los bancos, el aumento global de los depósitos es una evolución positiva, ya que refleja un elevado nivel de confianza y una sólida base de recursos.

Sin embargo, la estructura de estos recursos está cambiando. Los depósitos a la vista, por naturaleza más volátiles y menos previsibles que los depósitos a plazo, pueden complicar la gestión del equilibrio entre activos y pasivos de las entidades bancarias, especialmente en un contexto de déficit creciente de liquidez.

No obstante, este riesgo sigue siendo manejable, ya que el sector bancario dispone de sólidos instrumentos de gestión de liquidez, mientras que el banco central interviene mediante operaciones de refinanciación para estabilizar el mercado monetario.

«El verdadero desafío para los bancos será ahora transformar esta liquidez abundante pero a corto plazo en financiación a medio y largo plazo para la economía, manteniendo al mismo tiempo un equilibrio prudente en la gestión de sus recursos», concluye Jadri.

Por Lahcen Oudoud
El 10/03/2026 a las 17h09