Financiado íntegramente por el Estado, con una inversión total de 4.200 millones de dirhams, el proyecto de desalación Safi-Marrakech entra en su fase final. La Sociedad Regional Multiservicios (SRM) Marrakech-Safi señala que las obras se encuentran en la etapa previa a su puesta en servicio.
Esta infraestructura estratégica tiene como objetivo aliviar el estrés hídrico que afecta a la región. Permitirá, a muy corto plazo, garantizar el suministro de agua potable a más de un millón de habitantes, repartidos entre Marrakech, Tamansourt y el valle del Ourika.
Desde el punto de vista técnico, el sistema se apoya en una red de 185 kilómetros de tuberías de acero de alta resistencia, diseñadas para asegurar un transporte seguro y duradero. La infraestructura incluye tres estaciones de bombeo clave, capaces de garantizar un caudal nominal de 3,2 metros cúbicos por segundo.
El agua producida se dirige a un depósito principal con capacidad de 10.000 metros cúbicos, situado a unos 18 kilómetros de Marrakech. Esta instalación cumple una función de regulación hidráulica antes de su inyección en la red de abastecimiento y distribución regional.
Vista aérea del complejo de desalación de Safi, cuya transferencia hacia Marrakech está completada en un 98%.
La puesta en marcha del sistema se realizará de forma progresiva para responder de manera óptima a las necesidades de la región. Una primera fase operativa arranca este mes de abril, con la inyección de un volumen anual de 40 millones de metros cúbicos.
Esta capacidad se duplicará a partir de junio, alcanzando los 80 millones de metros cúbicos anuales. Actualmente, los equipos técnicos ultiman las pruebas de conformidad y el ajuste de las instalaciones, con el fin de garantizar el funcionamiento óptimo del sistema antes de su plena explotación.






