«Lamentamos evidentemente esta crisis en Oriente Próximo. Marruecos se ha expresado en solidaridad con los países hermanos y piensa en las poblaciones civiles, que siempre pagan el precio más alto», recordó la ministra, subrayando la necesidad de un compromiso tanto humano como diplomático en este período de tensión.
En el plano económico, Nadia Fettah insistió en la preparación del Reino frente a posibles choques. «Importamos nuestros hidrocarburos y estamos preparados ante eventuales impactos sobre nuestra economía. En los últimos años, hemos puesto en marcha escudos para proteger a las poblaciones más vulnerables. Contamos con reservas de divisas, con un mix energético cada vez más verde y con una economía que ha demostrado su resiliencia», explicó.
El contexto internacional ya ha hecho subir los precios de las materias primas. «En nuestra Ley de Finanzas presupuestamos el precio del petróleo a 65 dólares, pero ya está en 85 dólares. En cuanto al gas, su consumo sigue siendo principalmente doméstico y su impacto está contenido», precisó la ministra. También subrayó que la eficacia del mix energético será un factor clave en las próximas semanas para limitar los efectos de la crisis.
Preguntada por el impacto de la guerra en la capacidad de Marruecos para atraer inversión extranjera, Nadia Fettah se mostró confiada: «Realmente creo que no. Marruecos cuenta con un activo considerable: su estabilidad política y económica. Quienes ya están instalados se proyectan a largo plazo, y nuestras fortalezas —energía verde, talento, conectividad con los mercados mundiales— hacen del Reino una verdadera base de inversión en un mundo turbulento. Incluso en un momento doloroso, la oportunidad sigue ahí».
