España se encamina a convertirse en el tercer inversor en Marruecos

Adil Rais, copresidente del Consejo Económico Marruecos España.

El 09/03/2026 a las 14h45

Con un comercio bilateral que ya supera los 22.000 millones de euros anuales, las relaciones económicas entre Marruecos y España atraviesan una etapa de consolidación marcada por la creciente integración industrial, la complementariedad productiva y un nuevo impulso de las inversiones. Para Adil Rais, copresidente del Consejo Económico Marruecos España, la dinámica actual confirma una interdependencia cada vez más profunda entre ambas economías y abre la puerta a una nueva fase de cooperación.

Apenas catorce kilómetros separan las costas de Marruecos y España, pero en las últimas décadas esa proximidad geográfica se ha convertido también en una proximidad económica cada vez más estrecha. Hoy, el comercio entre ambos países supera los 22.000 millones de euros al año y refleja una relación que ha dejado de ser meramente comercial para transformarse en un auténtico sistema productivo compartido. La economía marroquí y la española se han ido integrando progresivamente en sectores industriales estratégicos, generando una interdependencia que pocos socios comerciales mantienen en el espacio euromediterráneo.

Para Adil Rais, copresidente del Consejo Económico Marruecos España, esta evolución no es casual. Responde a una convergencia económica que se ha ido reforzando con el tiempo y que hoy se apoya en la complementariedad entre ambas economías. «La relación entre Marruecos y España es muy sólida. España es el primer socio comercial del Reino desde hace años y las evoluciones han sido muy importantes tanto en las importaciones como en las exportaciones, así como en los flujos de inversión», afirma. Según explica nuestro interlocutor, los intercambios entre ambos países alcanzan ya cerca de 211.000 millones de dirhams anuales, una cifra que ilustra hasta qué punto la relación económica entre las dos orillas del Estrecho se ha intensificado en los últimos años.

Una interdependencia industrial cada vez más profunda

Más allá del volumen de comercio, la relación económica entre Marruecos y España se caracteriza hoy por un alto grado de integración industrial. Varios sectores productivos funcionan ya como una cadena de valor compartida en la que empresas y fábricas de ambos países participan en distintas fases de producción.

El sector del automóvil es uno de los ejemplos más claros de esta dinámica. En él, las piezas producidas en España se integran en los vehículos fabricados en Marruecos, que posteriormente vuelven a exportarse al mercado europeo, explica Adil Rais. En su opinión, esta dinámica demuestra que la relación entre ambas economías ha superado la lógica tradicional de simple intercambio comercial. «Las piezas que Marruecos importa desde España ocupan uno de los principales lugares en las importaciones procedentes de ese país. Esto demuestra el nivel de integración de la cadena de valor industrial entre Marruecos y España», añade el copresidente del Consejo Económico Marruecos España.

En paralelo, nuevos segmentos industriales comienzan a consolidarse, entre ellos el de los vehículos eléctricos, que ya representan una parte creciente de las exportaciones marroquíes hacia el mercado español.

La complementariedad económica entre Marruecos y España no se limita al sector del automóvil. Otros sectores tradicionales siguen desempeñando un papel central en la relación bilateral, en particular el textil.

Durante años, Marruecos se ha consolidado como una plataforma de producción clave para algunas de las mayores empresas españolas del sector de la moda.

«No hay que olvidar que Marruecos se encuentra entre los cuatro principales proveedores mundiales de Inditex. Los talleres textiles en regiones como Tánger o Casablanca suministran al grupo español desde hace muchos años», subraya Adil Rais. Esta integración industrial va incluso más allá del mercado europeo y se extiende a otros destinos internacionales. «Para que se haga una idea, una gran parte de los productos que Inditex exporta a Estados Unidos se fabrican en Marruecos. Aproximadamente el 85% de esos productos procede de fábricas marroquíes, algo que también ha sido posible gracias al acuerdo de libre comercio entre Marruecos y Estados Unidos», explica.

A estos sectores se suman otros ámbitos de cooperación económica que también reflejan una fuerte complementariedad productiva, como la agricultura y la pesca, que siguen siendo pilares históricos del comercio entre ambos países. Marruecos se ha convertido en uno de los principales proveedores agrícolas del mercado español. En los últimos años, las importaciones españolas de frutas y verduras procedentes del Reino han aumentado con fuerza, hasta representar cerca del 26% del total de las compras españolas en este segmento.

Esta tendencia se ha intensificado recientemente. Solo en los primeros meses de 2025, España importó más de 188.000 toneladas de frutas y hortalizas marroquíes por un valor cercano a 481 millones de euros, con productos como el tomate, el pimiento o las judías verdes entre los más demandados.

La pesca constituye otro eje estructural de esta relación económica. El sector pesquero marroquí, que genera exportaciones anuales de entre 2.000 y 3.000 millones de dólares y emplea a cientos de miles de personas, tiene en Europa y particularmente en España uno de sus principales mercados. En este contexto, España importa regularmente productos del mar procedentes de Marruecos, con un valor que superó los 130 millones de dólares en 2024.

Inversiones en expansión aunque todavía por detrás del comercio

A pesar de la intensidad de los intercambios comerciales, la inversión extranjera española en Marruecos todavía no ocupa el primer lugar entre los socios internacionales del Reino. Sin embargo, en los últimos años se ha observado un avance significativo.

«Es cierto que España aún no es el primer país inversor en Marruecos, pero su posición ha mejorado notablemente. Ha pasado de ocupar el sexto lugar a situarse en la cuarta posición entre los inversores extranjeros», destaca Adil Rais. En su opinión, esta tendencia refleja un cambio progresivo en la percepción del mercado marroquí por parte de las empresas españolas. «España está empezando a considerar Marruecos como una plataforma estratégica para sus inversiones. Durante décadas las empresas españolas miraron principalmente hacia América Latina o hacia otros países europeos, pero hoy Marruecos aparece cada vez más como un destino prioritario», señala.

Diversos sectores empiezan a concentrar el interés de los inversores españoles, entre ellos el turismo, las infraestructuras y la industria aeronáutica.

«Vemos por ejemplo la instalación de varias cadenas hoteleras españolas en Marruecos. También el sector aeronáutico comienza a convertirse en un área importante para las inversiones españolas», explica. Según Rais, los grandes proyectos de infraestructuras impulsados por el Reino, como las plantas de desalación de agua o los proyectos energéticos, podrían acelerar aún más esta tendencia.

Mientras tanto, también se observa una evolución significativa en sentido inverso. Por primera vez, las empresas marroquíes comienzan a invertir con mayor decisión en la economía española. «Por primera vez las inversiones marroquíes en España han superado el equivalente a mil millones de dirhams. Es un cambio importante porque demuestra que las empresas marroquíes empiezan a mirar hacia el mercado español como una oportunidad de expansión», explica Adil Rais.

Estos movimientos se concentran especialmente en el sector de la distribución y en operaciones de adquisición por parte de grupos marroquíes, añade Adil Rais.

Esta evolución marca una nueva etapa en la internacionalización de las empresas marroquíes que, tras expandirse en África durante los últimos años, comienzan a explorar con mayor intensidad el mercado europeo. «Durante mucho tiempo las empresas marroquíes han invertido principalmente en África. Ahora España empieza a convertirse en un destino natural para esa expansión», estima nuestro interlocutor.

A medida que las cadenas industriales se consolidan y las inversiones ganan protagonismo, la relación económica entre Marruecos y España parece destinada a seguir profundizándose en los próximos años. Para Adil Rais, el próximo paso lógico será precisamente el fortalecimiento del eje inversor entre ambos países.

«Somos socios comerciales estructuralmente muy importantes el uno para el otro. Ahora lo que empieza a emerger con fuerza es el papel de la inversión como nuevo motor de la relación económica entre Marruecos y España», afirma. En ese contexto, el copresidente del Consejo Económico Marruecos España se muestra convencido de que el papel de España como inversor en Marruecos seguirá creciendo. «Esa evolución será una consecuencia natural del nivel de integración económica que ya existe entre ambos países», concluye.

Por Faiza Rhoul
El 09/03/2026 a las 14h45