Pintor, ilustrador y gestor cultural, Mariano Bertuchi hizo de Marruecos el centro de su vida y de su obra. Llegó por primera vez a Tánger siendo adolescente, acabó instalándose en Tetuán y durante décadas pintó sus medinas, zocos, bodas y paisajes. Sus imágenes viajaron mucho más lejos que sus cuadros, impresas en revistas, carteles turísticos y sellos de Correos, mientras su trabajo en Tetuán dejó una huella que todavía pervive en la enseñanza artística marroquí.