Situada a unos 40 kilómetros de la comuna rural de Beni Tadjite, la presa de Kheng Grou se aproxima a su finalización. Su puesta en servicio está prevista para finales de diciembre de 2026, lo que la convertirá en la quinta mayor presa de Marruecos por capacidad de almacenamiento. El conjunto de las obras debería quedar terminado en marzo de 2027.
«El avance de las obras alcanza actualmente el 91%», explica Moulay El Hassan Faiq, responsable del proyecto de la presa de Kheng Grou en la Dirección de Ingeniería Hidráulica del Ministerio de Equipamiento y Agua. La construcción ha entrado así en su última fase, aunque todavía quedan algunas intervenciones antes de que la infraestructura pueda comenzar a funcionar.
«Los trabajos pendientes se centran principalmente en la ejecución de 10.000 metros cúbicos de hormigón compactado con rodillo en la margen derecha, a la altura de la coronación de la presa, así como en la finalización de los equipos electromecánicos aguas abajo y de las obras relacionadas con el desagüe de fondo», detalla el responsable.
Construida en la confluencia del río Grou y cuatro de sus afluentes, la presa está hecha de hormigón compactado con rodillo. Alcanza unos 79 metros de altura sobre los cimientos y 190 metros de longitud en la coronación. Su capacidad de almacenamiento asciende a 1.070 millones de metros cúbicos, lo que la sitúa en el quinto puesto nacional por volumen de agua embalsada. El coste total del proyecto se estima en 1.200 millones de dirhams.
Integrada en el Programa Nacional de Abastecimiento de Agua Potable y de Riego 2020-2027, impulsado por el rey Mohammed VI, la infraestructura pretende reforzar la seguridad hídrica de la región. Permitirá almacenar agua de lluvia y las crecidas de los cursos fluviales para constituir reservas y atender mejor las necesidades locales, especialmente durante los periodos de sequía.
El riego, uno de los principales objetivos del proyecto
Además de su capacidad de almacenamiento, la presa permitirá aumentar considerablemente los recursos hídricos disponibles para la agricultura. «La superficie regada aguas abajo de la presa pasará de 413 a 4.300 hectáreas», señala Moulay El Hassan Faiq. El volumen de agua destinado a las necesidades agrícolas también aumentará, de cinco a 30 millones de metros cúbicos anuales.
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La infraestructura contribuirá asimismo a garantizar el suministro de agua potable a las localidades situadas aguas abajo, donde viven alrededor de 7.500 personas. También se espera que favorezca la recarga de los acuíferos, un aspecto importante para consolidar los recursos hídricos de esta zona de la provincia de Figuig.
Una obra con repercusiones para la economía local
Los beneficios previstos no se limitan a la disponibilidad de agua. La carretera que conecta Beni Tadjite con la presa, construida en el marco del proyecto, facilitará los desplazamientos y contribuirá a reducir el aislamiento de las poblaciones. Las nuevas infraestructuras también podrían impulsar las actividades económicas y turísticas de la zona, además de generar oportunidades de empleo.
Según los datos facilitados por los responsables del proyecto, las obras ya han generado cerca de 400.000 jornadas de trabajo. Esta actividad ha permitido emplear a trabajadores de la zona y reforzar sus competencias en el ámbito de las obras públicas, especialmente en la construcción de presas.
Con una capacidad de almacenamiento de 1.070 millones de metros cúbicos y una inversión de 1.200 millones de dirhams, la presa de Kheng Grou constituye una infraestructura clave para la movilización de los recursos hídricos en la provincia de Figuig. Su entrada en servicio, prevista para finales de diciembre de 2026, contribuirá a impulsar el riego, garantizar el abastecimiento de agua potable y reforzar la capacidad de la región para hacer frente a los episodios de sequía.
