Mercado financiero. «El peso de los bancos actúa como factor de estabilidad frente al shock geopolítico», según Amine Maamri

Amine Maamri, presidente de la Asociación Profesional de Sociedades de Bolsa (APSB).

El 19/03/2026 a las 12h05

EntrevistaSacudida por la inestabilidad internacional y la creciente nerviosidad de los mercados financieros, la Bolsa de Casablanca atraviesa una fase de corrección que pone a prueba su capacidad de absorber choques globales. Amine Maamri, presidente de la Asociación Profesional de Sociedades de Bolsa (APSB), analiza los factores detrás de este ajuste reciente, la evolución del comportamiento inversor y las palancas estructurales que podrían reforzar la profundidad y la resiliencia del mercado marroquí. Aun así, subraya que el peso del sector bancario sigue siendo un elemento clave de estabilidad frente al contexto geopolítico, especialmente por las tensiones en Oriente Medio.

Sacudida por la inestabilidad internacional y la creciente nerviosidad de los mercados financieros, la Bolsa de Casablanca atraviesa una fase de corrección que pone a prueba su capacidad de absorber choques globales. Amine Maamri, presidente de la Asociación Profesional de Sociedades de Bolsa (APSB), analiza los factores detrás de este ajuste reciente, la evolución del comportamiento inversor y las palancas estructurales que podrían reforzar la profundidad y la resiliencia del mercado marroquí. Aun así, subraya que el peso del sector bancario sigue siendo un elemento clave de estabilidad frente al contexto geopolítico, especialmente por las tensiones en Oriente Medio.

Le360. ¿Cómo suele reaccionar la Bolsa de Casablanca ante este tipo de shocks geopolíticos, teniendo en cuenta que tradicionalmente se ha considerado menos correlacionada con los grandes mercados internacionales?

Amine Maamri. Históricamente, la Bolsa de Casablanca ha estado relativamente desacoplada de los grandes mercados internacionales, debido a una menor liquidez, una presencia limitada de inversores extranjeros y el predominio de inversores institucionales locales.

Sin embargo, esta situación ha evolucionado en los últimos años. Desde la etapa posterior al Covid, y tras crisis como la guerra en Ucrania, el mercado ha experimentado una transformación significativa. Ha aumentado el peso de los inversores particulares, han crecido los volúmenes de negociación y la información circula mucho más rápido, especialmente a través de las redes sociales.

En este nuevo contexto, la Bolsa de Casablanca reacciona hoy con mayor rapidez a los acontecimientos internacionales. Tras las primeras noticias vinculadas al conflicto, el mercado registró dos sesiones de fuertes caídas, con una corrección acumulada cercana al 10%.

Conviene, no obstante, poner estos movimientos en perspectiva. El mercado ya atravesaba una fase más dubitativa antes de la crisis, alternando entre periodos de consolidación y rebotes. El shock geopolítico ha amplificado esa volatilidad, pero sin cuestionar los fundamentos.

Este cambio refleja una integración progresiva del mercado marroquí en las dinámicas globales, en un marco donde regulador, operador y profesionales trabajan para reforzar la transparencia y la confianza.

¿Se observa ya una retirada de inversores extranjeros y qué impacto podría tener en la liquidez y en el índice MASI?

Los inversores extranjeros siguen presentes, pero su peso en los volúmenes sigue siendo limitado, en torno al 6%, lo que relativiza su impacto directo.

Esto se explica en parte por la clasificación del mercado marroquí en índices internacionales como MSCI. Desde 2013, Marruecos pasó de mercado emergente a mercado frontera, lo que redujo automáticamente su peso en las carteras de grandes inversores internacionales.

En la práctica, los flujos extranjeros están muy condicionados por estas clasificaciones, que determinan universos de inversión distintos.

En consecuencia, el mercado se apoya principalmente en inversores institucionales locales, con una participación creciente de inversores particulares, cuyo comportamiento suele ser más reactivo a la actualidad.

En un entorno de liquidez aún mejorable, esta configuración puede amplificar los movimientos a corto plazo, sobre todo en periodos de incertidumbre.

¿Qué impacto tendría una subida sostenida del petróleo sobre las empresas cotizadas?

Marruecos es importador neto de energía, por lo que un aumento duradero del precio del petróleo tiene, en primer lugar, un impacto macroeconómico, a través de la factura energética y los equilibrios exteriores.

Ese efecto se traslada después a las empresas, presionando sus costes de producción, especialmente en los sectores más intensivos en energía, lo que puede afectar a sus márgenes.

También influye en las expectativas de los inversores, sobre todo en materia de inflación y política monetaria, con un impacto directo en las valoraciones.

A pesar de ello, el panorama sigue bajo control. Según el gobernador del banco central, Abdellatif Jouahri, la economía marroquí crecería un 5,6% en 2026, con una inflación moderada.

Además, las empresas cotizadas han demostrado una notable capacidad de resistencia, con un crecimiento de ingresos cercano al 10% en 2025 y perspectivas positivas de beneficios.

¿Qué sectores serían más vulnerables si persisten las tensiones en Oriente Medio?

Algunos sectores son más sensibles, especialmente aquellos expuestos a los costes energéticos, las materias primas importadas o las cadenas logísticas internacionales, como el transporte, la logística o la industria.

No obstante, esta exposición no implica necesariamente un deterioro de los fundamentales. Muchas empresas disponen de mecanismos de ajuste, ya sea mediante la gestión de costes, la política de precios o la diversificación.

En un mercado poco profundo, los movimientos pueden amplificarse a corto plazo sin reflejar de inmediato la realidad económica.

Desde el inicio de las tensiones, el índice MASI ha caído cerca de un 12%, y acumula alrededor de un 9% en lo que va de año, con señales de rebote que reflejan una volatilidad persistente.

¿Hasta qué punto la estructura del mercado, dominada por bancos y grandes grupos, actúa como amortiguador?

La estructura sectorial de la Bolsa de Casablanca es, efectivamente, un factor de resiliencia, en gran parte por el peso de los bancos y de grandes grupos diversificados.

Los bancos cuentan con modelos de negocio sólidos, ingresos recurrentes y un marco regulatorio exigente, lo que aporta previsibilidad incluso en contextos inciertos.

Además, muchas grandes empresas están diversificadas, lo que les permite absorber mejor los ciclos económicos.

A ello se suma el papel de los inversores institucionales, con horizontes de inversión a largo plazo, lo que limita reacciones excesivas en periodos de volatilidad.

¿Qué papel juegan hoy los factores macroeconómicos en las decisiones de inversión?

Actualmente, las variables macroeconómicas son determinantes en la formación de expectativas.

Los shocks recientes han reforzado la sensibilidad a factores como los precios de la energía, los costes logísticos o las condiciones financieras.

Un aumento prolongado de los precios energéticos impacta en los costes empresariales, alimenta la inflación y puede presionar las finanzas públicas.

Todo ello influye directamente en la política monetaria y, en consecuencia, en las valoraciones del mercado.

Según Bank Al-Maghrib, la inflación se mantendría en torno al 0,8% en 2026, antes de subir gradualmente hasta el 1,4% en 2027, en un entorno macroeconómico globalmente estable.

¿Qué recomendaciones plantea la APSB para reforzar la resiliencia del mercado?

Las prioridades pasan por reforzar la liquidez y la profundidad del mercado, desarrollar instrumentos como el mercado de futuros, el market making o el préstamo de valores, y ampliar el número de empresas cotizadas.

También se apuesta por la innovación financiera y por movilizar el ahorro, especialmente el de los particulares, facilitando el acceso al mercado a través de canales digitales.

En paralelo, se insiste en promover una cultura de inversión a medio y largo plazo, evitando decisiones impulsivas en contextos de volatilidad.

Todo ello forma parte de una dinámica colectiva en la que participan autoridades, reguladores, banco central y profesionales, con el objetivo de consolidar la transformación del mercado de capitales marroquí.

Por Mouhamet Ndiongue
El 19/03/2026 a las 12h05