Mercados petroleros bajo tensión: «Marruecos tiene capacidad para amortiguar los choques», según Nadia Fettah

Nadia Fettah, ministra de Economía y Finanzas.

El 06/03/2026 a las 11h16

Mientras la escalada en Oriente Próximo hace temer una nueva sacudida energética a escala mundial, Marruecos destaca su capacidad de anticipación económica, sus reservas estratégicas y su transición energética. Según la ministra de Economía y Finanzas, Nadia Fettah, el Reino dispone «de las herramientas y de la experiencia necesarias para mitigar los efectos de las crisis».

En una entrevista concedida a RFI el 5 de marzo de 2026, la ministra de Economía y Finanzas, Nadia Fettah, detalló la posición económica de Marruecos ante las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo. Todo ello en un contexto en el que el riesgo de un repunte de los precios del petróleo, unido a las tensiones en las cadenas logísticas internacionales, vuelve a generar inquietud en numerosos países importadores de energía.

Para Marruecos, fuertemente dependiente de las importaciones de hidrocarburos, la cuestión es estratégica. No obstante, el Reino pretende afrontar esta etapa geopolítica con prudencia y anticipación.

La ministra de Economía y Finanzas quiso en primer lugar situar la posición del país en un marco político y humano más amplio. «Todo Marruecos observa esta escalada con consternación, con un pensamiento especial para los civiles que siempre pagan un alto precio en tiempos de crisis», declaró.

La responsable gubernamental recordó que el Reino ya había expresado su postura al más alto nivel del Estado. «El Soberano ha contactado personalmente con los jefes de Estado de países hermanos y amigos para transmitirles nuestro apoyo y nuestra solidaridad», señaló Nadia Fettah, subrayando la dimensión diplomática de la reacción marroquí ante la escalada regional.

Anticipar los impactos económicos

La ministra insiste en la necesidad de anticipar las posibles consecuencias económicas de un conflicto susceptible de afectar a los mercados mundiales de la energía.

«Como ministra de Economía y Finanzas, es esencial permanecer extremadamente atenta a lo que ocurre, porque nuestra responsabilidad es anticipar y gestionar los posibles impactos de esta crisis sobre nuestro país, sobre la población y sobre nuestra economía», afirmó.

Según la ministra, la experiencia reciente de las crisis constituye una ventaja estratégica. Entre la pandemia de Covid-19, las tensiones inflacionistas globales y las perturbaciones energéticas derivadas de la guerra en Ucrania, la economía marroquí ha tenido que hacer frente en los últimos años a varios choques externos.

Según Nadia Fettah, esta sucesión de episodios ha permitido reforzar los instrumentos de gestión macroeconómica del Reino. «Marruecos ha demostrado la resiliencia de su economía frente a las crisis. Hoy contamos con reservas de hidrocarburos y con reservas de divisas», explicó.

Estos márgenes de seguridad se complementan con mecanismos de políticas públicas ya probados. «Disponemos de un conjunto de herramientas que permiten mitigar los efectos de las crisis sobre la población», subrayó la ministra.

Uno de los ejes centrales es la gestión del coste de la energía, que sigue siendo un factor determinante para el poder adquisitivo y para la competitividad de las empresas.

«Ya hemos experimentado algunos mecanismos para controlar el coste de la energía o el del transporte público», recordó Nadia Fettah. Para el Gobierno, el impacto de una crisis energética no se limita al precio del combustible, sino que se extiende al conjunto de la economía.

«Si pensamos inmediatamente en el precio del carburante, también hay que recordar que muchos ciudadanos utilizan el transporte colectivo. El precio del billete de autobús debe seguir siendo accesible», insistió.

Este enfoque refleja una lógica de intervención selectiva destinada a amortiguar los efectos sociales de las fluctuaciones energéticas. No obstante, la ministra subrayó que, por ahora, estos instrumentos no han tenido que activarse. «Por el momento, no observamos un impacto directo», precisó.

Por el contrario, la estabilidad del Reino aparece, en este contexto internacional tenso, como un factor de confianza para los inversores.

«Marruecos es reconocido por su estabilidad. Esta estabilidad económica y política contribuye a tranquilizar a los operadores económicos, tanto nacionales como internacionales», declaró Nadia Fettah.

La transición energética como respuesta estructural

Más allá de la gestión coyuntural de las crisis, Marruecos apuesta sobre todo por una transformación estructural de su modelo energético. Para un país importador neto de hidrocarburos, la transición energética constituye un instrumento estratégico de soberanía económica.

Según Nadia Fettah, Marruecos ha puesto en marcha una estrategia particularmente ambiciosa en este ámbito. «De aquí a 2030, el 52% de nuestro mix energético procederá de energías renovables», recordó.

Actualmente, las energías renovables representan alrededor del 42% de la capacidad eléctrica instalada del país, gracias al fuerte desarrollo de infraestructuras solares y eólicas. Este cambio progresivo del sistema energético pretende reducir la dependencia de las importaciones de energía, al tiempo que posiciona a Marruecos en las nuevas cadenas de valor de la transición climática.

A través de este sector emergente, el Reino aspira a convertirse en un posible proveedor de energía limpia para Europa, al tiempo que impulsa la industrialización local.

En un contexto internacional marcado por las tensiones geopolíticas, la estrategia económica de Marruecos se articula ahora en torno a un triplete claro estabilidad política, anticipación macroeconómica y transformación estructural. Para Nadia Fettah, el objetivo sigue siendo el mismo.

Por Mouhamet Ndiongue
El 06/03/2026 a las 11h16