Minas: Managem registra una cifra de negocio de 13.700 millones de dirhams, impulsada por el efecto precio y los nuevos proyectos

Imad Toumi, presidente director general de Managem, presenta los resultados de 2025 del grupo, el 31 de marzo de 2026 en Casablanca.

El 31/03/2026 a las 22h59

Al término de su plan 2020-2025, Managem registró en 2025 una clara mejora de sus resultados, impulsada por la entrada en producción de proyectos estructurantes y por un entorno de mercado favorable. La presentación realizada por su presidente director general, Imad Toumi, pone de relieve un cambio de dimensión del grupo, ya inmerso en un nuevo ciclo de crecimiento.

La presentación de los resultados de 2025 adoptó la forma de un balance estructurado, centrado en cinco años de ejecución estratégica. Imad Toumi marcó desde el inicio el marco de esta intervención: «Esta sesión reviste una importancia particular para nuestro grupo. Marca la culminación de un ciclo estratégico, el del plan 2020-2025», recordando que las orientaciones anunciadas varios años atrás han alcanzado ya su madurez. Según el presidente director general, el ejercicio 2025 se inscribe así en una lógica de transición. «Ha llegado el momento de compartir con ustedes los resultados concretos de esta trayectoria», prosiguió, al tiempo que proyectó al grupo hacia un nuevo horizonte estratégico para el periodo 2026-2030.

Esta articulación entre balance y proyección estructura el conjunto del discurso, con una constante: demostrar la coherencia entre las decisiones adoptadas y los resultados obtenidos.

El plan 2020-2025 se construyó en torno a una transformación de la cartera minera, con especial énfasis en proyectos de gran envergadura. Imad Toumi insistió en este punto central al afirmar que «el primer eje consistió en transformar en profundidad el grupo mediante el desarrollo de proyectos mineros de gran escala».

Este reposicionamiento se tradujo en arbitrajes selectivos. «Este movimiento vino acompañado de una optimización de la cartera de activos, combinando desinversiones selectivas y adquisiciones de alto potencial», precisó, citando en particular las implantaciones en África Occidental, especialmente en Senegal y Guinea.

La concentración en tres metales —oro, plata y cobre— constituye el otro pilar de esta estrategia. El grupo optó por centrar sus esfuerzos en metales con un elevado potencial, una orientación cuya pertinencia se aprecia claramente a la luz de la evolución de los mercados durante el periodo analizado.

Una vez definidas estas orientaciones, la cuestión central pasó a ser la capacidad de ejecución. El presidente director general insistió en la «excelencia operativa» como base del rendimiento, aludiendo a las iniciativas puestas en marcha para optimizar los costes y mejorar la productividad de los yacimientos.

Una producción al alza en los metales estratégicos

Metal20242025Evolución
Oro (koz)170213+26%
Plata (toneladas)128151+18%
Cobre (toneladas)92.612110.721+19%

La digitalización de las operaciones mineras constituye una palanca estructurante. Esta dinámica vino acompañada de un esfuerzo sostenido en materia de digitalización, con una integración progresiva de tecnologías avanzadas, entre ellas la inteligencia artificial. La renovación de los recursos tampoco queda al margen y sigue siendo un eje central de la estrategia. «El objetivo constante consiste en compensar cada tonelada extraída con nuevos recursos», gracias a un esfuerzo continuo de exploración. A su juicio, esta disciplina operativa explica en gran medida la mejora progresiva de la rentabilidad a lo largo de todo el ciclo.

Un ciclo de inversión de más de 22.000 millones de dirhams

El crecimiento del grupo se apoya en un importante esfuerzo inversor. Según los datos presentados, en cinco años se movilizaron más de 22.000 millones de dirhams, con una distribución equilibrada entre el mantenimiento de las capacidades existentes y el desarrollo de nuevos proyectos.

Los proyectos de Tizert, en Marruecos, y Boto, en Senegal, aparecen como piezas clave de esta estrategia. El primero, que requirió una inversión de cerca de 4.700 millones de dirhams, ilustra la voluntad del grupo de desarrollar activos de gran dimensión.

La dirección subraya que cada inversión fue sometida a criterios estrictos de rentabilidad, con objetivos de margen capaces de absorber las fluctuaciones del mercado.

Cifras clave de 2025

IndicadorValor
Cifra de negocio13.700 millones de DH
EBITDA5.980 millones de DH
Resultado neto atribuible al grupo3.000 millones de DH
Inversiones 20251.500 millones de DH
Deuda neta12.700 millones de DH
Producción de cobre110.721 toneladas
Producción de oro213 koz

El análisis de los resultados de 2025 se apoya, en primer lugar, en la evolución de los mercados de los metales. La dirección financiera recordó que «el mercado constituye un factor determinante central de la actividad minera», antes de subrayar el carácter especialmente favorable del ejercicio, marcado por una fuerte subida de los metales preciosos. El precio del oro se situó de media entre 3.400 y 3.500 dólares por onza, con un alza del 44%, mientras que la plata avanzó un 42% hasta rondar los 40 dólares por onza.

Los metales básicos siguieron una dinámica similar, con el cobre registrando un precio medio cercano a los 10.000 dólares, y picos de 12.600 dólares al cierre del año, mientras que el cobalto se vio favorecido por un estrechamiento de la oferta ligado a decisiones de exportación en la República Democrática del Congo. Esta configuración amplificó claramente el efecto precio en los resultados del grupo.

Los resultados de 2025 reflejan un cambio de dinámica y una clara inflexión para el grupo. La cifra de negocio alcanzó los 13.700 millones de dirhams, un 54% más que en 2024. El EBITDA se elevó a 5.980 millones de dirhams (+125%) y el resultado neto atribuible al grupo llegó a 3.000 millones de dirhams, multiplicándose por 4,8.

Mouna Mahfoud, directora ejecutiva de Finanzas, insistió en los factores que explican este desempeño, distinguiendo claramente entre el efecto precio y el efecto volumen: «El crecimiento de la cifra

de negocio se explica por dos factores principales: el efecto precio y el efecto volumen».

En detalle, el efecto precio aportó 1.600 millones de dirhams, mientras que el efecto volumen alcanzó los 2.500 millones, impulsado por la entrada en producción de los proyectos Boto y Tizert.

Una producción en clara progresión

La entrada en régimen de los nuevos activos se refleja directamente en los volúmenes producidos. La producción de oro alcanzó las 213.000 onzas en 2025, frente a las 170.000 del año anterior, lo que representa un aumento del 26%. «Este avance está vinculado principalmente al arranque del proyecto Boto», precisó la dirección.

La plata siguió una dinámica comparable, con 151 toneladas producidas frente a 128 toneladas en 2024 (+18%), beneficiándose especialmente de los concentrados procedentes de Tizert.

El cobre, por su parte, registró la progresión más marcada, con 110.721 toneladas producidas frente a 92.612 un año antes. El crecimiento alcanzó el 41% a perímetro comparable, reflejando el impacto directo de la puesta en marcha de los nuevos activos.

No obstante, la mejora de los resultados vino acompañada de un ajuste en los equilibrios financieros. El ratio deuda/EBITDA se situó en 2,12, frente al 3,87 de 2024, lo que refleja una mejora de la capacidad de reembolso.

Además, el nivel de deuda neta alcanzó los 12.700 millones de dirhams, un 23% más, reflejo de la intensidad del ciclo inversor. No obstante, la dirección subraya que los flujos generados permiten sostener esta trayectoria, con un cash flow operativo cercano a los 3.000 millones de dirhams en 2025.

Según los resultados presentados, el rendimiento financiero se traduce también en una mayor contribución a las finanzas públicas. El grupo señala haber abonado alrededor de 400 millones de dirhams en impuestos, y más de 1.000 millones si se incluyen los cánones.

Paralelamente, la política de distribución se mantiene. Más de 700 millones de dirhams en dividendos fueron repartidos con cargo a 2025, dentro de un total superior a los 2.000 millones distribuidos a lo largo del periodo.

ESG, agua y arraigo territorial

La dirección también puso en valor los avances en materia medioambiental y social, donde la gestión del agua aparece como un eje prioritario, especialmente en Marruecos. El proyecto Tizert ilustra esta orientación, con el recurso a aguas residuales tratadas procedentes de la región de Agadir, lo que elimina el uso de agua potable en el proceso industrial.

En este mismo ámbito, los indicadores ESG son objeto de un seguimiento digitalizado, con una ambición de apertura progresiva, mientras que los esfuerzos en materia de seguridad continúan, pese a los dos accidentes mortales registrados en 2025, sostiene el grupo.

Imad Toumi resumió así la trayectoria emprendida: privilegiar activos estructurantes, concentrar los recursos en segmentos de alto valor e inscribir de forma duradera al grupo en mercados con fuerte potencial.

Para la dirección de Managem, el próximo ciclo estratégico deberá transformar ahora esta base en una palanca de consolidación, en un entorno de mercado cuya volatilidad sigue siendo un parámetro estructurante.

Por Mouhamet Ndiongue
El 31/03/2026 a las 22h59