Moulay Yacoub revive y el campo recupera la esperanza

El 21/02/2026 a las 17h21

VídeoDe abundantes precipitaciones han devuelto recientemente el aliento a la campaña agrícola en la provincia de Moulay Yacoub. Tras meses de incertidumbre relacionados con el retraso de las lluvias, los agricultores ven reverdecer sus campos, regenerarse los pastos y mejorar las perspectivas de la temporada, aunque la evolución de las condiciones meteorológicas seguirá siendo determinante para confirmar esta recuperación.

Después de varios meses de espera y preocupación debido al retraso de las precipitaciones, el optimismo ha regresado al mundo rural. Las lluvias recientes han transformado profundamente el paisaje agrícola y han devuelto la esperanza a los productores de una región cuya economía depende esencialmente de la tierra y de la ganadería.

Así, en los últimos meses, la provincia de Moulay Yacoub ha registrado importantes precipitaciones que han cambiado el rumbo de una campaña agrícola hasta entonces marcada por la incertidumbre. Tras un período de estrés hídrico y de temor por el destino de los cultivos, estas lluvias han supuesto un verdadero punto de inflexión para un territorio fuertemente dependiente de la agricultura y la ganadería.

Esta evolución climática ha tenido un impacto directo en las distintas ramas de producción. Las explotaciones cerealistas, los olivares y las zonas de pastoreo se han beneficiado de un aporte de agua decisivo, devolviendo dinamismo a la actividad agrícola local y reavivando las perspectivas de un ejercicio más equilibrado.

Sobre el terreno, los cambios son visibles. Amplias extensiones, especialmente en las zonas rurales de Laajajra, Sidi Daoud, Kariat Ba Mohammed y hasta la provincia de Taounate, han recuperado su manto verde tras haber mostrado tonalidades amarillentas y apagadas durante las semanas de sequía.

Los suelos, ahora más sueltos y mejor humedecidos, ofrecen condiciones favorables para la continuidad del ciclo vegetativo. Los pastizales también inician una recuperación progresiva, aliviando a los ganaderos que, en los últimos años, han tenido que soportar costos adicionales relacionados con la compra de alimento para el ganado.

Para muchos agricultores, estas precipitaciones representan una señal positiva respecto a la posibilidad de salvar la campaña en curso. Sobre todo, devuelven visibilidad a corto plazo en un contexto marcado por la volatilidad climática y la irregularidad de las temporadas agrícolas.

Cereales, olivo, cultivos de primavera…

Los productores de cereales subrayan que estas lluvias han llegado en un momento decisivo del ciclo de crecimiento. Los cultivos atravesaban una fase sensible, y la continuación de la sequía habría comprometido de manera significativa los rendimientos. El agua recibida debería, por tanto, contribuir a consolidar el potencial productivo, siempre que se mantenga una estabilidad meteorológica en las próximas semanas.

La recuperación de los pastizales naturales representa también un reto económico importante. La mejora progresiva de los pastos permitirá reducir la dependencia de los alimentos comprados, aligerando los costos de producción de los ganaderos y reforzando la resiliencia de las explotaciones mixtas de agricultura y ganadería, predominantes en la región.

El sector oleícola, pilar de la agricultura local, también se beneficia de esta mejora hídrica. El aumento de la humedad en los suelos favorece la reactivación vegetativa de los árboles y prepara mejores condiciones para la floración prevista en los próximos meses, tras varias campañas marcadas por la disminución de los rendimientos debido al estrés hídrico.

No obstante, los profesionales se mantienen prudentes: la continuidad de las precipitaciones sigue siendo un factor determinante para garantizar un nivel de producción estable en la próxima cosecha. Una interrupción prolongada de las lluvias podría volver a debilitar las perspectivas, especialmente en los huertos más expuestos.

En lo que respecta a los cultivos de primavera, en particular las leguminosas y, a la cabeza, el garbanzo, la situación es más matizada. Si bien las lluvias se consideran beneficiosas a medio plazo, el exceso de humedad dificulta actualmente el trabajo del suelo. Los agricultores esperan varios días de sol para que la tierra pierda el exceso de agua y recupere una textura adecuada para el arado y la siembra, condición esencial para garantizar un desarrollo óptimo de los cultivos.

Más allá del aspecto estrictamente agrícola, el impacto de estas precipitaciones se extiende al conjunto de la economía local. La reactivación de la campaña impulsa los mercados semanales, dinamiza los circuitos de comercialización y reaviva la confianza de los actores rurales. En Moulay Yacoub, la esperanza de una temporada recuperada depende ahora de la regularidad de las próximas semanas, de las que dependerá el perfil definitivo de la campaña agrícola en curso.

Por Youssra Jaoual
El 21/02/2026 a las 17h21