A pocos kilómetros de Dakhla, el extenso emplazamiento del Port Dakhla Atlantique se impone en el paisaje. Aquí, grúas, diques y bloques de hormigón dibujan progresivamente los contornos de una infraestructura concebida para transformar la fachada atlántica del Sáhara marroquí. El proyecto, impulsado por el Ministerio de Equipamiento y Agua, avanza conforme al calendario establecido.
«Actualmente nos encontramos en una tasa de avance global del 53%», declara Nisrine Iouzzi. «De aquí a finales de año, prevemos alcanzar alrededor del 70% en el conjunto de los componentes del proyecto», añade.
En el frente marítimo, las principales infraestructuras empiezan a tomar forma. El puente marítimo, columna vertebral del acceso al Port Dakhla Atlantique, presenta ya un 85% de avance. «En lo que respecta a las obras de protección, hemos registrado un progreso significativo», explica la responsable. «Este año alcanzaremos también cerca del 85%, tanto en las operaciones de relleno, dragado como en la instalación de los diques de protección, incluido el relleno de las cimentaciones», confirma.
Más adelante, en la zona de fabricación, los imponentes bloques de muelle de hormigón armado se alinean metódicamente. «Hemos iniciado la colocación de los bloques cúbicos, que constituyen la última etapa de las obras de protección», precisa. «Ya hemos ejecutado dos kilómetros y prevemos completar seis de aquí a finales de año», añade la responsable.
El proyecto no se limita a las infraestructuras pesadas. Las obras de atraque entran también en una fase decisiva. «Este año instalaremos más de quince estructuras de amarre, incluido el primer muelle polivalente», señala Nisrine Iouzzi, subrayando que acogerá tanto actividades vinculadas a la industria pesquera como a las energías renovables.
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Con el paso de las semanas, las obras del Port Dakhla Atlantique ponen así de relieve la vocación múltiple del puerto: apoyar la pesca, acompañar el desarrollo de las energías limpias y ofrecer a la región un motor de desarrollo sostenible.
Para los equipos movilizados, el desafío va mucho más allá de la dimensión técnica. «El proyecto avanza conforme al calendario y a los objetivos que nos hemos fijado», asegura la directora. «Una vez finalizado, este puerto será una verdadera puerta de entrada hacia África y una herramienta de integración socioeconómica para la región», afirma.
«También contribuirá a reforzar las conexiones entre los continentes africano y americano», añade, situando el proyecto en una visión geoestratégica más amplia. «Estas obras se inscriben plenamente en las altas orientaciones del rey Mohammed VI en materia de integración económica africana», concluye.
