El sector terciario marroquí registró una clara desaceleración en el cuarto trimestre de 2025, confirmando un cambio de ritmo en uno de los principales motores de la economía nacional. El crecimiento se situó en el 4,4%, un punto menos que en el mismo periodo de 2024.
Esta evolución se inscribe en una dinámica más amplia que afecta a las actividades no agrícolas, cuyo avance pasó del 4,8% al 4%. El terciario, que concentra una parte predominante del valor añadido, ve así atenuada su capacidad de arrastre al cierre del ejercicio.
Según el Alto Comisionado para el Plan, la desaceleración observada se extiende a segmentos tradicionalmente dinámicos. Los servicios financieros y los seguros registraron un crecimiento del 6,6%, frente al 8,3% de un año antes. Esta evolución refleja un entorno económico más moderado, marcado por una dinámica de inversión menos sostenida.
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La misma tendencia afecta a los servicios no de mercado. La educación, la sanidad y la acción social avanzaron un 6,5%, frente al 7,3% del año anterior. La tendencia refleja una estabilización tras una fase de expansión sostenida, en un contexto de normalización del gasto público.
Además, el sector del alojamiento y la restauración registra la corrección más visible. Su crecimiento cayó al 4,8% tras el 13,2% del cuarto trimestre de 2024. Este retroceso refleja el fin del efecto de recuperación poscrisis y un retorno a ritmos más alineados con los fundamentales de la economía.
En el caso del transporte y el almacenamiento, la trayectoria es similar. Su crecimiento se redujo al 4,3%, frente al 7,9% de un año antes, señala el HCP. Esta evolución refleja una moderación de los flujos comerciales y logísticos, en coherencia con la desaceleración del comercio exterior.
Por su parte, el comercio y la reparación de vehículos avanzaron un 3,1%, frente al 4,4% registrado un año antes. Este enfriamiento se produce pese al aumento del consumo de los hogares, lo que sugiere un reequilibrio del gasto o un efecto precio menos acusado.
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Paralelamente, las actividades de investigación y desarrollo, así como los servicios prestados a las empresas, vieron limitado su crecimiento al 3,3%, frente al 4,8% anterior. Este segmento, estrechamente vinculado a la inversión productiva, constituye un indicador adelantado de la dinámica económica. Su desaceleración refleja un avance menos sostenido del esfuerzo inversor.
Un sector terciario menos amortiguador del crecimiento
La extensión de la desaceleración al conjunto de las ramas modifica el papel del sector terciario en la economía marroquí. Habitualmente, los servicios contribuyen a suavizar las fluctuaciones sectoriales y a sostener la demanda interna.
El enfriamiento simultáneo del turismo, el comercio, el transporte y los servicios financieros reduce ese efecto estabilizador. El crecimiento sigue siendo positivo, pero pierde intensidad y capacidad de arrastre.
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Esta evolución se inscribe en un contexto de moderación general de la actividad. La desaceleración del sector terciario viene acompañada de una caída del nivel general de precios. Así, la inflación se situó en el 2,7% en el cuarto trimestre de 2025, frente al 4,9% de un año antes, recuerda el HCP.
Esta evolución influye directamente en la dinámica de los servicios, especialmente en las actividades sensibles a los precios, como el turismo o el comercio. El crecimiento en volumen sigue orientado al alza, pero el avance en valor se atenúa bajo el efecto de la desinflación.
La desaceleración observada al cierre de 2025 no cuestiona el papel central del sector terciario, pero sí redefine sus contornos. La fase de recuperación poscrisis se va diluyendo, dejando paso a un crecimiento cada vez más dependiente de los fundamentales estructurales.
