Tensiones regionales en Oriente Medio y subida de precios: cómo no ceder al pánico

Tensiones geopolíticas y volatilidad del petróleo: los precios de los carburantes siguen bajo vigilancia.

El 08/03/2026 a las 11h36

Las tensiones regionales en Oriente Medio, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial a través del estrecho de Ormuz, alimentan la incertidumbre en los mercados energéticos. No obstante, las autoridades marroquíes destacan los instrumentos de estabilización macroeconómica. Para las asociaciones de consumidores, la vigilancia sigue siendo necesaria, ya que la mera percepción de una crisis puede, por sí sola, desencadenar tensiones en los precios, alerta la Federación Marroquí de Derechos del Consumidor.

La escalada militar en Oriente Medio reaviva un temor ya conocido para las economías importadoras de energía: el de una rápida repercusión de las tensiones geopolíticas sobre los precios al consumo. En un país como Marruecos, fuertemente dependiente de las importaciones de hidrocarburos, cualquier perturbación duradera de los flujos petroleros internacionales podría trasladarse a los costes de producción, a los precios del transporte y, en última instancia, a la cesta de consumo de los hogares.

Esta perspectiva ya alimenta la inquietud de algunos actores de la sociedad civil. En una entrevista concedida a Le360, Bouazza Kherrati, presidente de la Federación Marroquí de Derechos del Consumidor (FMDC), reconoce que la coyuntura internacional genera un clima de incertidumbre susceptible de influir en la evolución de los precios. «Sí, la situación actual en Oriente Medio hace temer efectivamente una posible subida de ciertos precios», subraya.

No obstante, el responsable asociativo llama a relativizar la magnitud del riesgo inmediato. Según él, la economía marroquí ya ha atravesado varios episodios de turbulencias internacionales sin que los mercados internos hayan sufrido desequilibrios importantes. «Marruecos está acostumbrado a gestionar este tipo de crisis. Durante la pandemia de Covid-19 o incluso durante las perturbaciones logísticas ligadas a los buques portacontenedores, surgieron muchas inquietudes. Sin embargo, el Gobierno supo gestionar esos periodos de tensión económica para mantener los precios en niveles relativamente estables», recuerda Bouazza Kherrati.

En el centro de las preocupaciones se encuentra el estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico que conecta el golfo Pérsico con los mercados mundiales. Aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo transita diariamente por esa vía. Cualquier alteración prolongada de esta ruta energética podría provocar un rápido aumento de los precios del crudo, con efectos en cadena sobre el conjunto de las cadenas de valor.

Consumo y psicología de los mercados: el factor a menudo subestimado

«Si la situación llegara a agravarse, es probable que los precios de la energía evolucionen», reconoce Bouazza Kherrati. Sin embargo, añade que «Marruecos dispone de varios mecanismos y recursos que le permiten amortiguar estos choques y limitar una escalada de los precios».

Esta lectura prudente coincide con la expresada a nivel gubernamental. Entrevistada por RFI, la ministra de Economía y Finanzas, Nadia Fettah Alaoui, insistió en la necesidad de una anticipación permanente frente a las crisis geopolíticas susceptibles de afectar a los mercados energéticos. «Como ministra de Economía y Finanzas, es esencial mantenerse extremadamente atenta a lo que sucede, porque nuestra responsabilidad es anticipar y gestionar los eventuales impactos de esta crisis sobre nuestro país, sobre la población y sobre nuestra economía», afirmó.

La ministra recuerda que las distintas crisis recientes —pandemia, tensiones logísticas o volatilidad de los mercados energéticos— han contribuido a reforzar las herramientas de gestión macroeconómica del Reino. «Marruecos ha demostrado la resiliencia de su economía frente a las crisis. Hoy disponemos de reservas de hidrocarburos y de reservas de divisas», explicó.

Según ella, estos márgenes de seguridad se completan con un conjunto de políticas públicas destinadas a amortiguar los choques externos. «Tenemos un conjunto de herramientas que permiten atenuar los efectos de las crisis sobre la población», subrayó Nadia Fettah, aludiendo implícitamente a los mecanismos de seguimiento de los mercados, los dispositivos de compensación focalizada y las políticas de estabilización presupuestaria.

Si bien la dimensión geopolítica domina el debate, Bouazza Kherrati insiste, no obstante, en un factor a menudo subestimado: el comportamiento de los propios consumidores. Según él, las tensiones sobre los precios pueden verse amplificadas en ocasiones por reacciones colectivas vinculadas al temor a una escasez o a una subida inminente.

«La verdadera cuestión no reside únicamente en la coyuntura internacional. También se encuentra en el comportamiento de los consumidores», explica. «Muy a menudo, cuando surge una crisis o aparece una tensión fuera del país, los consumidores reaccionan por miedo a una subida inmediata. Esa inquietud puede provocar comportamientos de acopio o compras masivas

Ahora bien, esas reacciones también pueden generar tensiones artificiales en los mercados. «Cuando numerosos consumidores se lanzan al mismo tiempo sobre ciertos productos para hacer reservas, la demanda aumenta bruscamente. Esa presión puede crear las condiciones para una subida de precios, e incluso para una escasez artificial», advierte el presidente de la FMDC.

En otras palabras, la percepción de la crisis puede, en ocasiones, producir precisamente los efectos económicos que se temen. Esta dimensión psicológica de los mercados se vuelve especialmente sensible con la proximidad del mes de Ramadán, un periodo tradicionalmente marcado por un aumento del consumo alimentario.

Precisamente para prevenir este tipo de fenómenos, la asociación ha intensificado sus campañas de sensibilización. «Hemos llevado a cabo varias acciones para animar a los ciudadanos a adoptar un comportamiento responsable y evitar compras excesivas que podrían desequilibrar el mercado», explica Bouazza Kherrati.

Por el momento, las señales observadas en los mercados internos siguen siendo relativamente estables. «Hoy existe una tensión psicológica ligada a la situación internacional y es posible que algunos precios registren ligeras fluctuaciones. Sin embargo, las autoridades marroquíes disponen de los mecanismos necesarios para vigilar los mercados y contener eventuales subidas», estima.

Soberanía industrial: se reactiva el debate en torno a la Samir

El debate se inscribe, no obstante, en una reflexión más amplia sobre la estructura del mercado energético nacional. En este contexto, el Frente Nacional para la Salvaguarda de la Refinería Marroquí de Petróleo ha reactivado recientemente el llamamiento a la reanudación de la actividad de la Samir, la refinería de Mohammedia paralizada desde 2015. El colectivo también aboga por una revisión del sistema de liberalización de los precios de los carburantes, al considerar que la dependencia de las importaciones de productos refinados expone aún más al país a los choques internacionales.

Según el Frente, una nueva escalada de las cotizaciones del crudo podría traducirse en un aumento significativo del precio del gasóleo, y algunos escenarios evocan la posibilidad de que el litro supere los 15 dirhams en caso de tensiones prolongadas en los mercados petroleros.

En este contexto, la cuestión central sigue siendo la confianza en la capacidad de las instituciones para mantener el equilibrio de los mercados. «Los consumidores deben evitar ceder al pánico y comprender que, por ahora, nada indica una subida generalizada de los precios», insiste Bouazza Kherrati. «Los mercados siguen estando globalmente abastecidos y los precios se mantienen en niveles relativamente estables».

Para la Federación Marroquí de Derechos del Consumidor, la pedagogía económica sigue siendo así un instrumento esencial para acompañar a los ciudadanos en un entorno internacional marcado por una fuerte incertidumbre. «Nuestro objetivo es doble: fomentar un comportamiento responsable en los mercados y reforzar la confianza en las políticas públicas puestas en marcha para garantizar el abastecimiento y la estabilidad de los precios», concluye Bouazza Kherrati.

Por Mouhamet Ndiongue
El 08/03/2026 a las 11h36