En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Donald Trump aseguró que el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, ha muerto. El presidente estadounidense vinculó la afirmación a una operación ejecutada con apoyo de Israel y advirtió de que continuarán los bombardeos «intensos y selectivos» durante «toda la semana o el tiempo que sea necesario».
Trump describió a Jameneí como «una de las personas más malvadas de la Historia» y sostuvo que su muerte supone un acto de «justicia» para el pueblo iraní, así como para ciudadanos estadounidenses y de otros países a los que atribuye haber sido víctimas de acciones del régimen iraní.
Según Donald Trump, la operación fue posible gracias a los servicios de inteligencia de Estados Unidos y a «sistemas de seguimiento altamente sofisticados», en estrecha coordinación con Israel. Sostiene que «no había absolutamente nada» que el dirigente iraní —ni «los otros líderes muertos junto a él»— pudiera hacer para escapar de la acción.
«Es la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país. Nos consta que muchos miembros de la Guardia Revolucionaria, del Ejército y de otras fuerzas de seguridad y policiales ya no quieren combatir y buscan obtener inmunidad por nuestra parte. Como dije anoche: Ahora pueden tener inmunidad; más tarde, solo tendrán la muerte», escribe.
