Ante el riesgo de una espiral inflacionista, las autoridades buscan movilizar todos los mecanismos disponibles para limitar las repercusiones sobre el poder adquisitivo y la actividad económica. En este contexto, se estudia la reintroducción de este sistema de ayudas, ya aplicado en 2022.
Este dispositivo fue instaurado en marzo de 2022 para hacer frente al shock petrolero derivado de la guerra entre Rusia y Ucrania. Preveía subvenciones que oscilaban entre 2.200 y 6.200 dirhams, en función del tipo de transporte —taxis, autocares, autobuses o vehículos utilitarios—. Entre marzo de 2022 y febrero de 2024, su coste total rondó los 7.000 millones de dirhams.
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Esta reflexión se produce en un contexto marcado por una nueva subida significativa de los precios en surtidor, en vigor desde el lunes 16 de marzo. El gasóleo ha aumentado en torno a 2 dirhams por litro, hasta situarse cerca de los 12,80 dirhams, mientras que la gasolina ha subido 1,44 dirham, alcanzando aproximadamente los 13,93 dirhams.
Sin embargo, el recurso a la ayuda directa no genera consenso entre los profesionales del sector. Aunque en 2022 benefició a cerca de 180.000 vehículos, el mecanismo suscitó críticas, especialmente por parte de la Federación del Transporte y la Logística, afiliada a la CGEM. Esta organización aboga por un enfoque más estructural, basado en la transparencia y en una mejor regulación de los precios.
En particular, se cuestionan los criterios de asignación de las ayudas, considerados poco selectivos. Al no estar vinculadas a la actividad real y calcularse en función del tonelaje, y no del kilometraje recorrido ni del consumo efectivo de carburante, habrían favorecido ciertos efectos de oportunidad. En algunos casos, incluso, transportistas habrían suspendido su actividad mientras seguían percibiendo las subvenciones, generando una especie de renta.
Como alternativa, la patronal propone instaurar un mecanismo de indexación de las tarifas del transporte a la evolución del precio del gasóleo. Este sistema permitiría ajustar automáticamente los precios, al alza o a la baja, en función de las variaciones del mercado.
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Un proyecto de ley en este sentido fue elaborado durante el mandato del exministro de Transporte y Logística, Mohamed Abdeljalil. No obstante, casi cuatro años después, el texto sigue bloqueado. Según una fuente cercana al dossier, nunca llegó a incorporarse al proceso de aprobación. «El proyecto fue remitido a la Secretaría General del Gobierno y después quedó en el olvido. El Ministerio de Finanzas habría expresado reservas, por temor a un efecto inflacionista», señala la misma fuente.
