Las imágenes, publicadas por El País, muestran cómo un joven marroquí es perseguido por un grupo de jóvenes, todos hombres, que se van alternando para golpearlo hasta hacerlo caer al suelo, donde continúa recibiendo puñetazos y patadas en distintas partes de su cuerpo, algunas de ellas en la cabeza. Mientras la agresión continúa, la joven que graba el vídeo se escucha gritando «¡PARA!», al tiempo que otras chicas presentes se interponen entre la víctima y los agresores para intentar frenar la paliza y alejarlos del hombre.
En otro momento, uno de los agresores le propina además un golpe en la cabeza con una botella. Según recoge El País, durante la agresión se produjeron gritos e insultos como «¡Iee! Pegueu-li, fill de p***» («¡Pegadle, hijo de p***!») y «A Marruecos, a Marruecos», así como expresiones como «¿Qué hacéis pegándole?» y «Lo normal».
El joven, visiblemente tambaleándose, trata de apartarse mientras continúa siendo perseguido. Finalmente, una de las jóvenes se interpone entre uno de los agresores y la víctima, que se encuentra en el suelo, y consigue frenar la paliza.
La difusión de las imágenes ha llevado a la Guardia Civil a abrir una investigación para identificar a los jóvenes que participaron en la agresión, según El País.
Este no es un caso aislado. El pasado 11 de septiembre, otro ciudadano marroquí denunció haber sufrido una agresión de carácter xenófobo, esta vez en Mula, Murcia. Según informó La Verdad, Hamza El Guenyari, un vecino de Bullas de origen marroquí, de 40 años, denunció haber recibido un botellazo en la cabeza cuando esperaba a su mujer en las inmediaciones de una parada de autobús para acudir juntos al gimnasio.
El hombre, ingeniero informático y residente en España desde hace más de veinte años, aseguró al medio que el presunto agresor, a quien no conocía previamente, comenzó a increparle y posteriormente le golpeó con una botella en la cabeza. «Moro de mi***, vete de mi país. Vas a pagar tú por lo de Ceuta y Melilla», habría sido uno de los insultos que, según su relato recogido por La Verdad, le dirigió el atacante.
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La mujer de Hamza alertó al 112 y una patrulla de la Policía Local de Mula acudió al lugar, donde, según el denunciante, fue identificado el supuesto agresor. Posteriormente también intervinieron la Guardia Civil y los servicios sanitarios. Hamza fue trasladado primero a un centro de salud y después al hospital de Caravaca de la Cruz, donde recibió cuatro puntos de sutura.
Más tarde, acudió al cuartel de la Guardia Civil de Caravaca para denunciar los hechos. Según La Verdad, el Consulado de Marruecos se puso en contacto con él al día siguiente para interesarse por su estado.
Estos episodios se producen además en un contexto marcado por el peso de los delitos de odio por motivos racistas y xenófobos en España. Según el Informe sobre la evolución de los delitos e incidentes de odio en España 2025, elaborado por el Ministerio del Interior, durante ese año se registraron 2.417 delitos e incidentes de odio, un 23,63% más que en 2024 y la cifra más elevada de la serie histórica iniciada en 2014. El racismo y la xenofobia concentraron 934 delitos, un 16,17% más que el año anterior, situándose como el principal ámbito entre los delitos de odio registrados.
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Los datos sobre las víctimas también sitúan a Marruecos entre las nacionalidades extranjeras más afectadas. El informe señala que las víctimas de nacionalidad española representaron el 60,46% del total de victimizaciones registradas, frente al 39,54% correspondiente a víctimas extranjeras. Dentro de este último grupo, las personas de nacionalidad marroquí fueron las que registraron el porcentaje más elevado, con un 9,98% del total de victimizaciones, por delante de las de Colombia (4,32%) y Venezuela (2,22%).

La misma tendencia aparece entre los menores de edad: dentro de las victimizaciones registradas en 2025, los ámbitos de racismo/xenofobia y orientación sexual e identidad de género concentraron las mayores cifras. En este grupo, las víctimas de nacionalidad marroquí representaron el 10,10% del total, el doble que el año anterior, situándose también como la nacionalidad extranjera con mayor presencia.

Los datos oficiales aportan contexto a unos episodios que, más allá de las cifras, vuelven a poner el foco en las agresiones sufridas por ciudadanos de origen extranjero y en la presencia de discursos xenófobos en espacios públicos. En Tavernes de la Valldigna, la investigación de la Guardia Civil deberá ahora determinar quiénes participaron en la agresión y esclarecer las circunstancias de una paliza que quedó registrada en vídeo.
