Para el Consejo Económico, Social y Medioambiental (CESE), el transporte rural no es solo un servicio público, sino una verdadera herramienta de desarrollo socioeconómico y de creación de oportunidades para los jóvenes.
El organismo estima que la apertura y conexión de estas zonas ha mejorado, ya que la tasa de accesibilidad por carretera ha pasado del 54% en 2005 a más del 81% en la actualidad. No obstante, según el presidente del CESE, Abdelkader Amara, persisten dificultades en las zonas montañosas y aisladas, donde el hábitat se encuentra disperso.
«Las zonas montañosas siguen estando marcadas por bolsas de aislamiento. El deterioro de las carreteras no clasificadas y la ausencia de un mantenimiento sostenible de estas vías y pistas rurales comprometen la continuidad de los servicios, al tiempo que incrementan su peligrosidad», se puede leer en el documento.
El CESE aboga así por la puesta en marcha de un «esquema nacional de movilidad rural sostenible e inclusivo, que constituya uno de los ejes principales del pacto nacional por la movilidad sostenible con horizonte 2035».
Leer también : Red vial: Marruecos acelera el paso
Ello incluye medidas vinculadas a la modernización de las infraestructuras, en particular «la mejora y adecuación de las carreteras no clasificadas y de las pistas rurales». También se trata de garantizar los recursos necesarios para el mantenimiento vial, así como de revisar los marcos regulatorios mediante «la reformulación de los pliegos de condiciones, especialmente para el transporte mixto —columna vertebral del transporte rural—, así como para el transporte escolar, sanitario y profesional».
Según el CESE, la reforma de este sector debe contemplar también el diseño de vehículos específicamente adaptados al relieve y a las necesidades del medio rural —tanto para el transporte de pasajeros como de mercancías—, «en lugar de reciclar vehículos urbanos inadecuados», así como adaptar el Código de Circulación incorporando «disposiciones específicas a las realidades de la conducción en el medio rural».
Este dictamen del CESE llega después de una serie de accidentes de tráfico mortales en el medio rural, donde trabajadores y trabajadoras llegan a pagar con su vida la ausencia de una reforma en este sector, según señalan varios observadores.
