Cómo se gestiona el tráfico en Casablanca desde su centro estratégico

El 16/02/2026 a las 17h53

VídeoAnticipar el colapso de la red vial y asegurar los principales ejes de la metrópoli, especialmente frente a los caprichos del clima: esa es la misión del Puesto Central de Mando y Coordinación (PCCC). Equipado con tecnología de vigilancia de última generación, la policía de Casablanca detecta las congestiones en tiempo real para agilizar el tráfico al instante. Descubrimos cómo opera este centro de alta precisión que vela por el asfalto casablanqués.

Vigilar, coordinar, intervenir. Ese es el tríptico del Puesto Central de Mando y Coordinación de Casablanca, especialmente durante las fuertes precipitaciones. Desde este centro neurálgico, la Prefectura de Policía supervisa la red vial para identificar los puntos con acumulación de agua y reorganizar instantáneamente la circulación, garantizando así la seguridad vial pese a las inclemencias del tiempo.

Instalado en el seno de la Prefectura de Policía, este polo tecnológico se apoya en una densa red de cámaras de alta definición que cubren las arterias estratégicas de la ciudad. En un gran muro de pantallas, los operadores del PCCC visualizan en tiempo real la más mínima anomalía, lo que permite una capacidad de reacción inmediata ante los primeros signos de saturación o incidente.

«El centro desempeña un papel fundamental en el seguimiento de esta coyuntura climática. Se forman acumulaciones de agua en varios ejes viales principales, especialmente en la autopista urbana, lo que requiere una coordinación inmediata con los distintos servicios competentes y las autoridades locales para intervenir en estos puntos negros», explica Abdelhakim Ilsika, responsable del centro, en declaraciones a Le360.

Esta coordinación es el eje central de la gestión de crisis. En cuanto se señala una bolsa de agua, el PCCC se convierte en la interfaz directa con los servicios de saneamiento y las autoridades locales para acelerar la evacuación de las aguas. El objetivo es reducir al máximo el tiempo de estancamiento sobre el asfalto, un factor clave para evitar que la autopista urbana, columna vertebral de la metrópoli de Casablanca, se colapse.

En cuanto el nivel del agua amenaza la circulación o bloquea el paso de los vehículos, los operadores activan protocolos de desvío. «Nuestra intervención consiste en establecer desvíos del tráfico en los tramos afectados. Alertamos a los usuarios de la vía en cuanto un carril queda cortado debido a la subida del nivel del agua», precisa.

La vigilancia es especialmente rigurosa en los túneles y pasos inferiores de la ciudad, puntos críticos en caso de lluvias intensas. El centro supervisa la evolución del nivel del agua minuto a minuto para anticipar cualquier cierre necesario. Se trata de evitar que vehículos queden atrapados en zonas inundables, lo que agravaría de inmediato el caos urbano.

Del control bajo la lluvia a la gestión de los picos de Ramadán

Paralelamente a estos factores climáticos, el PCCC prepara ya el dispositivo específico para el mes de Ramadán. Este período impone una presión adicional sobre los equipos de regulación, con flujos de tráfico que se concentran de forma espectacular antes de la ruptura del ayuno.

«Se adoptan medidas de seguridad previas para acompañar la circulación durante el Ramadán. Observamos una dinámica particular, con desplazamientos masivos y simultáneos de los ciudadanos hacia sus hogares. Esto exige una mayor vigilancia y una presencia constante de los servicios de la Prefectura de Policía de Casablanca», subraya Abdelhakim Ilsika.

A través de este monitoreo permanente de los ejes estratégicos, el centro identifica las zonas de saturación en tiempo real. Esta capacidad de reacción permite desplegar unidades sobre el terreno (motoristas y agentes de tráfico) en los cruces más congestionados, garantizando así la fluidez en el corazón de la capital económica.

Por Najwa Targhi y Adil Gadrouz
El 16/02/2026 a las 17h53