1. Ifrane, entre bosques y manantiales

Situada a unos 1.650 metros de altitud, Ifrane es uno de los destinos más indicados para quienes buscan temperaturas más suaves en verano. Sus bosques de cedros, lagos, cascadas y manantiales ofrecen numerosas posibilidades para pasear y descansar a la sombra. La Oficina Nacional de Turismo destaca además sus rutas de senderismo y sus espacios naturales.
2. Akchour, agua y naturaleza en el Rif

A pocos kilómetros de Chefchaouen, Akchour combina senderos de montaña, bosques y cascadas. Sus piscinas naturales convierten este enclave del Rif en una de las escapadas más buscadas durante los meses de calor. La Oficina Nacional de Turismo lo presenta como un destino especialmente apreciado para el senderismo y para disfrutar de la frescura de sus aguas.
3. Oukaïmeden, aire fresco en el Alto Atlas

Conocido principalmente por su estación de esquí, Oukaïmeden cambia de aspecto en verano y se convierte en un destino de montaña para quienes buscan escapar de las altas temperaturas de las llanuras. Sus paisajes del Alto Atlas permiten disfrutar de caminatas y de un entorno mucho más fresco que el de las grandes ciudades.
4. Imouzzer Kandar, una escapada entre montañas

En el Medio Atlas, Imouzzer Kandar ofrece un entorno de montaña marcado por sus fuentes naturales, bosques y paisajes rocosos. Sus zonas de agua y su proximidad a Ifrane y Fez la convierten en una alternativa para quienes buscan naturaleza y temperaturas más llevaderas durante el verano.
5. Bin El Ouidane, un lago entre las montañas

En la provincia de Azilal, el lago de Bin El Ouidane ofrece una combinación de agua, montaña y actividades al aire libre. El entorno, rodeado por los relieves del Alto Atlas, permite disfrutar de una pausa junto al lago y de distintas actividades acuáticas. La Oficina Nacional de Turismo lo incluye entre los principales atractivos naturales de la región de Azilal.
6. Moulay Bousselham, una laguna frente al Atlántico

Al norte de la costa atlántica, Moulay Bousselham ofrece un paisaje dominado por su laguna y sus playas. Sus aguas tranquilas, las pequeñas embarcaciones de pesca y el entorno natural hacen de esta localidad una opción para quienes prefieren el litoral y buscan una escapada lejos del calor del interior.
7. Oualidia, la frescura de la laguna

La laguna de Oualidia es uno de los refugios costeros más conocidos de Marruecos. Protegida del oleaje del Atlántico, sus aguas tranquilas permiten alternar baños, paseos en barco y momentos de descanso junto al mar. La localidad es también conocida por sus playas y por su tradición ligada al marisco y las ostras.
8. Alhucemas, entre el Mediterráneo y las montañas

Con sus aguas turquesas y sus numerosas calas, Alhucemas es una de las principales escapadas mediterráneas del verano. Playas como Quemado, Cala Bonita o Bades ofrecen distintas opciones para bañarse y descansar, mientras que el paisaje montañoso del Rif completa el atractivo de la zona.
9. Dakhla, viento y aguas del Atlántico

En el extremo sur, Dakhla ofrece un paisaje singular entre el Atlántico y el desierto. Su gran laguna, sus playas y los vientos constantes han convertido la zona en un destino internacional para el kitesurf, el windsurf y otros deportes acuáticos. La Oficina Nacional de Turismo destaca además las aguas tranquilas de la laguna y las playas de PK25 y Foum El Bouir.
10. Cascadas de Ouzoud, un baño en plena naturaleza

A unos 100 metros de altura, las cascadas de Ouzoud se precipitan entre los paisajes del Alto Atlas y forman uno de los escenarios naturales más espectaculares del país. El entorno permite combinar la visita a las cascadas con paseos y momentos de descanso junto al agua. El enclave forma parte de los principales atractivos naturales de la provincia de Azilal.
De las montañas del Medio Atlas a las lagunas del Atlántico y el Mediterráneo, estas diez escapadas muestran la diversidad de Marruecos y ofrecen alternativas para quienes buscan pasar el verano lejos del calor de las grandes ciudades.
