Farmacias en Marruecos: el Consejo de la Competencia aboga por una reforma del modelo farmacéutico

Ahmed Rahhou es el actual presidente del Consejo de la Competencia de Marruecos

El 11/03/2026 a las 10h19

VídeoEn un dictamen dedicado a la reforma de la distribución de medicamentos en Marruecos, el Consejo de la Competencia propone varias medidas estructurales para modernizar el sector. Entre las vías planteadas figuran la apertura del capital de las farmacias, la revisión del sistema de remuneración de los mayoristas y una reestructuración progresiva de la red de oficinas de farmacia.

El Consejo de la Competencia ha publicado las principales recomendaciones de su dictamen sobre la reforma de los mercados de distribución de medicamentos en Marruecos, tanto al por mayor como al por menor. La institución aboga, en particular, por revisar el sistema de remuneración de los distribuidores mayoristas y revalorizar los márgenes aplicados a los medicamentos de alto coste, al considerar que el modelo actual muestra hoy sus límites.

Durante una rueda de prensa celebrada en Rabat, el presidente del Consejo de la Competencia, Ahmed Rahhou, indicó que la versión íntegra de este dictamen se publicará próximamente, sin precisar una fecha.

En un documento de síntesis, el Consejo recomienda asimismo la instauración de un marco regulador de los plazos de pago para corregir «las asimetrías» en las relaciones comerciales que pesan sobre los mayoristas.

La institución sugiere asimismo la implantación de nuevos criterios para la apertura de farmacias, teniendo en cuenta factores demográficos y geográficos. Propone en particular reducir a un kilómetro la distancia mínima entre dos establecimientos y flexibilizar, de manera regulada, los horarios de apertura para garantizar un acceso permanente a los medicamentos.

El Consejo de la Competencia plantea además la adopción de un nuevo modelo de remuneración para las farmacias, basado especialmente en la valorización del acto farmacéutico. También recomienda instaurar, a largo plazo y bajo determinadas condiciones, un derecho de sustitución que permita al farmacéutico proponer un medicamento genérico equivalente, con el fin de mejorar el acceso a los tratamientos y reducir los costes. Esta medida iría acompañada de la elaboración de un repertorio de genéricos y del refuerzo de la presencia de los farmacéuticos y sus equipos en las oficinas de farmacia.

El documento menciona igualmente la necesidad de poner en marcha un dispositivo «nacional de apoyo financiero» para la distribución de medicamentos. Este podría adoptar la forma de un fondo de garantía público-privado destinado a respaldar la instalación de nuevas farmacias en zonas insuficientemente cubiertas y a facilitar la compra o transmisión de las oficinas ya existentes.

Ahmed Rahhou defendió finalmente la puesta en marcha de «una reestructuración progresiva y regulada de la red de farmacias» para «eliminar las actuales limitaciones organizativas» y reforzar «la sostenibilidad del modelo».

Según explicó, el análisis comparativo internacional pone claramente de manifiesto «la necesidad de hacer evolucionar el modelo farmacéutico nacional». «Hay que abrir el capital de las farmacias para permitir una mayor inversión y consolidar el sistema de distribución de medicamentos», declaró el presidente del Consejo, añadiendo que la reforma deberá llevarse a cabo de forma gradual y en concertación con las distintas partes implicadas, especialmente el Gobierno y el Parlamento.

«Si no nos abrimos, vamos directos contra el muro», advirtió, precisando que este dictamen se inspira en experiencias aplicadas en una decena de países que han adoptado modelos distintos.

Preguntado por la reciente posición del Gobierno, que alude a un aplazamiento de esta reforma, así como por la oposición expresada por algunos sindicatos de farmacéuticos, Ahmed Rahhou recordó que el Consejo emite un dictamen consultivo. «El Consejo tiene su opinión y el Ejecutivo la suya. Primero hay que consolidar el diálogo y la concertación», señaló.

El presidente del Consejo subrayó también que la reforma se hace necesaria a la luz de la elevada densidad de farmacias en Marruecos. El país cuenta, en efecto, con 38,4 farmacias por cada 100.000 habitantes, es decir, casi el doble de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que preconiza una farmacia por cada 5.000 habitantes.

El estudio comparativo internacional realizado por el Consejo sugiere así que una evolución del modelo farmacéutico marroquí hacia equipos integrados por dos o tres farmacéuticos por establecimiento podría constituir una palanca para mejorar la oferta de servicios, absorber a los nuevos titulados y reforzar la viabilidad económica del sector.

Marruecos cuenta hoy con más de 15.000 farmacéuticos. La facturación de las farmacias se estima en cerca de 13.000 millones de dirhams, sobre un total de unos 25.000 millones de dirhams para el conjunto del ecosistema del medicamento, que incluye a la industria farmacéutica y a los distribuidores mayoristas.

«O bien se abre el capital de las farmacias, o bien habría que frenar la salida de nuevos titulados durante dos o tres años para regular el mercado y reabrir gradualmente el grifo de nuevos farmacéuticos. Es la reforma o el estancamiento», concluyó Ahmed Rahhou.

Ante un sector bajo presión, el Consejo de la Competencia considera que una transformación progresiva del modelo farmacéutico se ha vuelto ineludible. Entre la apertura del capital, nuevas reglas de implantación y la modernización de la remuneración de los farmacéuticos, el desafío pasa ahora por conciliar la accesibilidad a los medicamentos, la viabilidad económica del sector y la calidad del servicio prestado a los pacientes.

Por Mohamed Chakir Alaoui y Yassine Mannan
El 11/03/2026 a las 10h19